Aníbal Fernández dijo que no cumplirá con la orden de la Justicia porteña.
Durante toda la jornada se multiplicaron en los medios los cruces entre el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, en representación del Gobierno nacional y el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, respaldado por su ministro coordinador Horacio Rodríguez Larreta.
Por la mañana, Macri salió a dar explicaciones sobre la situación en el parque ubicado en la zona sur de la Ciudad y, luego de reconocer la "incapacidad que tiene la Ciudad para administrar esta situación", volvió a pedir ayuda al Gobierno nacional para tomar el control en el predio.
En línea con el viejo reclamo de campaña que mantuvo durante toda su gestión, Macri advirtió hoy que "si tuviese la Policía Federal, yo daría la orden de desalojo del Parque", que comenzó a ser ocupado el martes y que ya registra tres muertos como consecuencia de los enfrentamientos. El líder de PRO también reveló que se puso en contacto con el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, para comunicarle que "necesitaba hablar" con la Presidenta "por este tema, que era muy grave", pero no recibió una respuesta positiva.
"No es momento de intentar sacarse las responsabilidades de encima. La seguridad es responsabilidad del gobierno nacional. La ciudad está para apoyar", expresó Macri.
Más tarde, Aníbal Fernández brindó una conferencia de prensa en la que anunció la decisión de no cumplir con la orden de la Justicia porteña de enviar a la Policía Federal para "pacificar" la zona tras los incidentes y acusó a Macri de "xenófobo e intolerante".
"Ni locos estamos dispuestos a dejar al resto de la Ciudad desprotegida por una medida de cumplimiento imposible", advirtió Fernández, y anunció que la Casa Rosada apelará los oficios en ese sentido enviados por el Juzgado Contencioso número 6 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La postura del Gobierno nacional desató la ira de la administración porteña que tildó como "desafortunado" el mensaje de Fernández pero Macri, al mismo tiempo, prometió "extremar el diálogo" para resolver la crisis por la ocupación del parque.
"Vamos a destinar todos los recursos operativos disponibles para transmitir esa tranquilidad que necesitan los vecinos de Soldati y de Lugano", afirmó el mandatario comunal.
Rodríguez Larreta sumó su testimonio en respaldo de Macri al repudiar la determinación de no enviar agentes de la Policía Federal e ironizó: "Parece que el ministro (Fernández) no vio las imágenes de anoche. Hay que evitar que eso vuelva a suceder y los únicos que pueden evitarlo son la Policía Federal y su guardia de Infantería, que están preparados para eso".
A través de la red social Twitter, el canciller Héctor Timerman sostuvo que "criminalizar la inmigración es fascista. La gran mayoría de argentinos son hijos y nietos de inmigrantes" y pidió que "Macri deje de usar frases discriminatorias contra los inmigrantes de los países hermanos. No al racismo".
Asimismo, comparó al referente de PRO con el líder ultraderechista francés Jean Marie Le Pen y lo acusó de "hacer del odio al extranjero un tema de campaña. Muy peligroso e (in)digno)".
En este contexto, El Instituto Nacional contra la Discriminación y la Xenofobia (Inadi) denunció que "las declaraciones de Macri fomentan el odio, la estigmatización y el rechazo a las diferencias" y le pidió que "revise su postura con relación a las personas migrantes, de modo de respetar y garantizar plenamente su derecho a la igualdad y a la no discriminación".






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