Sigue lejos de la política partidaria y se concentra en la administración de las firmas familiares en Santa Cruz
Lejos del protagonismo inusitado de la joven Florencia en estos días, su hermano mayor parece más abocado a atender los negocios y la actividad inmobiliaria de la familia Kirchner en Santa Cruz que a tener un rol preponderante en la política.
El hijo presidencial administra, según las últimas declaraciones juradas de sus padres, una fortuna de 55 millones de pesos, de los cuales cerca de 50 millones fueron acuñados desde el año 2003, cuando Kirchner llegó al poder. Si bien no estudió ninguna carrera afín con la actividad inmobiliaria o administrativa, los últimos años se dedicó a los negocios familiares. Hoy, el consejero principal de Máximo es el socio y amigo de su padre Osvaldo Sanfelice, empresario inmobiliario local.
En esta semana, Florencia Kirchner se destacó por haber mantenido agenda propia en Medio Oriente. En cambio, Máximo jamás hizo declaraciones públicas o periodísticas.
No se registran dichos del hijo mayor de Cristina ni en medios ni en actos políticos, pese al protagonismo que le atribuyen desde La Cámpora, la agrupación de la Juventud Peronista que, según sus referentes locales y nacionales, es el principal líder e impulsor. En los actos políticos que sus padres protagonizaron en Santa Cruz siempre estuvo bajo el escenario, mezclado entre la militancia.
Su última aparición pública fue el 20 de diciembre, durante el acto aniversario de Río Gallegos, en el que se cambió el nombre de la avenida Roca por avenida Presidente Néstor Carlos Kirchner. Ese día permaneció al lado de Cristina durante todo el homenaje y fue quien más se emocionó cuando descubrieron el nomenclador con el nombre de su padre. Ese día fue la Presidenta quien consoló a su hijo ante los cantos de apoyo de La Cámpora, que los acompañaba con banderas y una presencia bulliciosa.
Máximo pasa mucho tiempo con su madre cuando la jefa de Estado visita Río Gallegos o El Calafate, pero no vive con ella. Su domicilio sigue siendo la casa del barrio APAP, la misma que sus padres ocuparon hasta que en 1991 Kirchner fue elegido gobernador y se mudaron a la residencia oficial.
Lejos de un presente intenso de actividad política como le habían presagiado, en Río Gallegos, Máximo acude a diario a la inmobiliaria Sanfelice, Sancho y Asociados, ubicada en una casona de la avenida Kirchner al 600, para atender los asuntos de familia. Allí está su oficina que, por herencia, pasará a ser de su propiedad, dado que figuraba como una de las propiedades que el ex presidente incluyó en su última declaración jurada, de las pocas que no fueron vendidas durante 2009.
Su actividad comercial se encaminó a partir de 2005, cuando integró la Sociedad Anónima Negocios Inmobiliarios junto a Sanfelice, quien es a su vez socio en el hotel Alto Calafate, también de los Kirchner.
Por estos días, la actividad dirigente en Santa Cruz es nula. Pero el receso administrativo otorgado para enero por el gobierno provincial está próximo a llegar a su fin. En los próximos meses, se podrá conocer aquí si finalmente Máximo se decidirá este año a ingresar en el terreno político con alguna candidatura local o si su protagonismo continuará siendo testimonial.



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