Oscar Ruggiero, un aliado del líder de la CGT, se quedó con uno de los gremios bonaerenses más influyentes. En las primeras semanas ya reclamó paritarias y un plus salarial para el sector.
Ruggiero lanzó estas palabras el martes, en una reunión con el intendente de Florencio Varela y titular de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Julio Pereyra, y su parde Ituzaingó, Alberto Descalzo. Pese a que los jefes comunales aceptaron el encuentro como una presentación formal de las nuevas autoridades de la FAM, la nueva dirigencia embistió en la primera reunión.
A fines de noviembre y después de varios meses de disputas, el líder de la CGT consiguió desplazar de la conducción de la Federación al diputado nacional del Peronismo Federal Alfredo Atanasof. La alianza de Moyano con Ruggiero comenzó cuando éste, por entonces secretario adjunto de la Federación, le pidió apoyo para un reclamo salarial. Con el refuerzo del líder de los camioneros, los municipales demostraron estar dispuestos a dar pelea cuando en agosto realizaron un paro general en reclamo de una suba salarial, la devolución de un porcentaje por antigüedad y la creación de una paritaria para el sector.
Mientras tanto, con el aval del Ministerio de Trabajo de la Nación, Ruggiero logró que se declarase a la entidad en situación de acefalía, con el argumento de que Atanasof no llamaba a elecciones, y en un congreso extraordinario celebrado el 24 de noviembre en Tres de Febrero consiguió nombrar nuevas autoridades y sacar al dirigente peronista que ocupó este cargo por más de veinte años.
Con esta nueva conducción, Moyano logró obtener injerencia en los dos gremios de los municipales de los 134 distritos de la provincia, ya que también cuenta con aliados en la Federación de Sindicatos Municipales Bonaerenses, liderada por Rubén “Cholo” García, quien se separó de Atanasof años atrás.
García viene reclamando desde hace años por una ley de paritarias. Sin embargo, nunca pudo avanzar debido a la negativa de los intendentes que presionaban en la Legislatura para que no se tratara el tema. Esta semana, ambas federaciones marcharon juntas en La Plata, en donde reclamaron un plus salarial para fin de año de 500 pesos.
Ahora, los intendentes saben que Moyano puede terminar controlando las dos cajas más importantes de los municipios. Con la recolección de basura, el líder de los camioneros ya posee el segundo presupuesto más costoso para los jefes comunales, y ahora podría negociar los sueldos de los empleados municipales, su principal caja.
Sin embargo, con la advertencia de paros constantes, disputas salariales con los trabajadores municipales y la amenaza de la basura en las calles, si Camioneros lo deseara, a los intendentes les sería difícil oponerse a la ley de paritarias. “Ellos plantearon que quieren discutir una ley y acordamos realizar una reunión con la FAM provincial para ver si podemos avanzar”, dijo Pereyra a PERFIL sobre el encuentro con Ruggiero.
“Iremos hablando con los intendentes para tratar el tema de las paritarias de los trabajadores municipales, que es una deuda pendiente en los municipios”, reconoció uno de los hombres de confianza de Moyano, Omar Plaini.
Según una fuente cercana a Atanasof, “todo esto surge por una confrotación entre Moyano e intendentes por intereses políticos y económicos. Lo económico se refiere a Covelia y lo político por el liderazgo que quiere en la provincia. ”.
Con la actual conducción se podría provocar una ruptura. Se trata de diez sindicatos del interior que amenazaron con pegar el portazo, entre los que figuran Necochea y Balcarce.





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