Un mundo de mandatarios comienza a llegar a Roma

Un mundo de mandatarios comienza a llegar a Roma
Dilma Rousseff ya llegó y en las próximas horas se sumarán los presidentes de Chile y Paraguay y los vices de Uruguay y Estados Unidos. También se espera a la futura reina de Holanda, la argentina Zorreguieta.
Mandatarios y personalidades de todo el mundo comenzaron a llegar ayer a Roma para participar mañana de la misa de inauguración del pontificado del papa Francisco, en la que estarán representadas más de 100 naciones. Además de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, arribó ayer a Roma la mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, quien también tendrá un encuentro personal con el nuevo pontífice mañana.

En Brasil, el país católico más populoso del mundo con 123 millones de fieles, se realizará la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), entre el 23 y el 28 de julio, en la que se espera la asistencia del papa Francisco, en lo que se constituirá en su primer viaje como pontífice.

Dilma no es dada a las relaciones diplomáticas, su agenda internacional se limita a lo indispensable y es habitual que suspenda viajes a último momento, pero todo caso tiene su excepción, y Bergoglio ciertamente lo es.

El interés de Rousseff para asistir a la misa inaugural del Papa se mostró en la anticipación de la ceremonia de jura de tres ministros, acto políticamente muy importante y que fue realizado el sábado, algo inusual en el protocolo del Palacio del Planalto, para permitirle embarcar horas después rumbo a Roma. Desde que Rousseff fue electa en 2010, el Vaticano quedó fuera del radio de acción de Brasilia, donde predominó el encono hacia Benedicto XVI, al que se culpaba de una campaña de desprestigio contra la entonces candidata.

También el presidente de Chile, Sebastián Piñera, ya viajó al Vaticano, acompañado de su esposa, Cecilia Morel, funcionarios de gobierno; el arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati, y el director provincial de la Compañía de Jesús, el padre Eugenio Valenzuela.

Otro mandatario que ya aseguró su presencia es el de México, Enrique Peña Nieto, quien adelantó que invitará al santo padre a que realice una visita a la tierra azteca, muy cercana a los valores religiosos.

El presidente de Paraguay, Federico Franco, también llegará en las próximas horas a Roma para el inicio del pontificado del papa argentino, al que le obsequiará un equipo para mate y tereré, según adelantó desde su país.

En tanto, el ecuatoriano Rafael Correa es otro de los mandatarios que estará presente mañana, tras señalar que el nombramiento del papa argentino "es de trascendencia para América Latina". Se sumará además el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, y su esposa, quien viajaban ayer hacia Roma.

Por parte de Uruguay, asistirá el vicepresidente Danilo Astori, en representación de José Pepe Mujica. Por su parte, el vicepresidente estadounidense, Joe Biden, llegaba anoche a la capital italiana, encabezando la delegación estadounidense que participará en la multitudinaria misa del martes.

Desde Europa llegarán asimismo numerosos mandatarios. Por ejemplo, de España estarán presentes los príncipes Felipe y Letizia y el presidente del gobierno, Mariano Rajoy; y de Italia, su mandatario Giorgio Napolitano.

Desde Taiwan, se anunció que el presidente de ese país, Ma Ying-jeou, participará en la celebración de inicio del pontificado, a pesar de las reticencias chinas.

Además, se espera también la llegada desde Holanda de la argentina, Máxima Zorreguieta, la futura reina de Holanda, junto a su marido Guillermo, entre las múltiples personalidades que estarán presentes.

En tanto, el controvertido presidente Robert Mugabe de Zimbabwe participará en la ceremonia de entronización del papa Francisco, pese a las sanciones de la UE que lo considera un "dictador" y responsable de un régimen "sanguinario" de tres décadas de duración.

Mugabe anunció que arribará hoy a Roma para participar al día siguiente de la ceremonia en el Vaticano de entronización del Papa Francisco, pese a que las sanciones impuestas por la UE le impiden viajar y transitar por Europa.

Es probable que pese a las sanciones, se beneficie de las excepciones de las que gozan las actividades religiosas del Estado del Vaticano y que apenas pise el aeropuerto de Roma, se declare en "tránsito" en territorio italiano y se dirija directamente a la Santa Sede. Mugabe, de 89 años, está acusado por la comunidad internacional de encabezar una sangrienta dictadura, pero se considera muy católico (estudió con los jesuitas, la orden del Papa Francisco) y no desea perderse el acontecimiento. El presidente de Zimbabwe ya viajó al Vaticano para los funerales de Juan Pablo II en 2005 y su posterior beatificación en 2011. Para el Vaticano, las relaciones con ese país son "normales".

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