El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Oscar Martínez, ratificó que desde el gremio metalúrgico adoptarán todas las medidas necesarias para defender el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, así como la reincorporación de 3 mil trabajadores del sector. Hubo críticas por la remarcación de precios a supermercados y comerciantes.
La imponente columna de metalúrgicos partió desde la planta de BGH pasadas las 14 horas, dirigiéndose por la ruta 3 hasta la rotonda de Santa Fe, para luego tomar avenida San Martín hasta su cruce con avenida Belgrano, donde se preparó un camión desde el que hablaron dirigentes del gremio textil Foniva y de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).
El secretario general de la UOM en esta ciudad y actual diputado nacional por el Movimiento Solidario Popular (MSP), Oscar Martínez, fue el orador central y en el inicio de su discurso agradeció el acompañamiento de gremios del sector privado y estatal, que manifestó su “orgullo por volvernos a juntar y hemos superado todas las expectativas de las marchas anteriores”.
“Acá estamos los obreros metalúrgicos mostrando nuestra integridad de lucha y rescatamos la solidaridad de los trabajadores de otras organizaciones que se han sumado, que asumieron la responsabilidad y el compromiso de estar aquí dando pelea”, remarcó.
El dirigente metalúrgico fustigó a supermercados y comerciantes locales por la “suba indiscriminada de precios”, entre los que destacó “a las inmobiliarias y los comerciantes inescrupulosos, esos que cuando falta el agua salen a aumentarla con el criterio mezquino de engordar sus bolsillos”.
Asimismo, Martínez cuestionó el rol de los importadores nacionales junto con sectores de derecha “que quieren volver con políticas como la de Menem o Estabillo en esta provincia”, así como “a los inútiles funcionarios que tenemos en esta Provincia, que una y otra vez salen a cuestionar o discutir la calidad de los contratos en las fábricas, sin conocer ni recorrer una sola línea de producción”.
El diputado nacional sostuvo que desde la Unión Obrera Metalúrgica “defendemos la industria nacional en la Provincia y el modelo de reindustrialización del país que fue el que generó los puestos de trabajo”, aunque aclarando que “no le estamos haciendo ningún favor a los empresarios, a ellos les vamos a exigir las condiciones y los puestos de trabajo, como corresponde”.
Igualmente, el dirigente metalúrgico denunció “a esa derecha agazapada” que produjo la “corrida cambiaria y que los especuladores como La Anónima y Carrefour subieran los alimentos”, sosteniendo que “los trabajadores tenemos bien identificados a los enemigos que están en esa derecha cómplice, y que intenta por todos los medios llegar a ocupar el poder y que están de socios con el campo”.
“Por eso cuando alguno, como este Garrapiñada (en alusión al senador nacional del Movimiento Popular Fueguino Jorge Garramuño) dicen que nosotros criticamos a los chacareros, lo decimos con nombre y apellido, y estamos cuestionando a la Sociedad Rural que es la que está especulando con el hambre de los trabajadores del pueblo”, reprochó el parlamentario, acusando a este sector de “imponer los precios de las tierras”.
Del mismo modo, Martínez realizó una encendida defensa de los puestos de trabajo y el salario, asegurando que “no vamos a medir ningún esfuerzo y esta marcha en ese sentido nos fortalece”, dijo de cara a las discusiones pendientes con el sector patronal.
“Reasumimos cara a cara con todos y cada uno de los compañeros, la responsabilidad y el compromiso de seguir luchando por los puestos de trabajo”, dijo el dirigente gremial, asegurando que “esa es la esencia de los principios y las convicciones de las obreras y los obreros metalúrgicos”.
El metalúrgico comentó luego las gestiones que están realizando y las proyectadas para los próximos días con funcionarios nacionales y con los empresarios nucleados en AFARTE, resaltando que van en el sentido de “la defensa del salario y de los puestos de trabajo”.
“Claro que tenemos también la enorme responsabilidad y el compromiso los trabajadores metalúrgicos de salir a defender nuestro salario, que ha sido una vez más saqueado por los grandes formadores de precios, y vaya si tenemos la decisión de hacerlo”, indicó.
Vale mencionar que, luego del periodo vacacional, más de 3 mil trabajadores con contratos a término que iban a ser reincorporados no retornaron a sus puestos de trabajo. Los empresarios aseguraron que no se pudo cumplir con ese compromiso por los inconvenientes generados a partir de las restricciones para la compra de insumos en el exterior, pero desde el gremio vienen exigiendo “que se recuperen la totalidad de los puestos de trabajo que teníamos en 2013”, reclamó el titular de la UOM.
La Nación
Un nuevo artículo que pone en duda la continuidad de los beneficios de la ley de promoción industrial fue publicado ayer por el matutino La Nación, firmado por Mariano Obarrio, donde se asegura que existe una “creciente pulseada” en el Gobierno Nacional por definir este tema.
“El ministro de Economía, Axel Kicillof, comenzó a revisar el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, porque objeta el enorme gasto fiscal que representan las exenciones impositivas, de 18.000 millones de pesos anuales, y porque quiere evitar la salida de 7000 millones de dólares por año por importaciones de insumos de las fábricas fueguinas, que salen de las reservas del Banco Central”, señala Obarrio.
En ese sentido, el columnista de La Nación sostiene que “el foco del conflicto es que el polo tecnológico de Tierra del Fuego, generado por el nuevo régimen de promoción de 2009, fue uno de los principales emblemas del modelo productivo de Cristina Kirchner y de la ministra de Industria, Débora Giorgi”, recordando que emplea a más de 13.000 personas.
“Según confiaron a LA NACION fuentes de la Casa Rosada, Kicillof tropezó con el rechazo tenaz de la ministra de Industria, Débora Giorgi, que históricamente defendió esos incentivos como principal bandera de su cartera. "Ese bastión es de Débora y lo quiere defender. Pero Kicillof está fuerte y tiene el apoyo de Cristina", comentó a LA NACION una fuente de la Casa Rosada.
Todavía nadie adelanta apuestas sobre quién resultará el ganador de la pulseada. El conflicto trasciende lo económico y es político. "El gran temor es que se pierdan muchos puestos de trabajo y que se genere una crisis institucional que podría terminar con el gobierno de Fabiana Ríos", comentaron en Balcarce 50 quienes observan esta sorda disputa entre Kicillof y Débora Giorgi.






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