En contra de la posición del Gobierno, la CGT defendió al ferroviario opositor Rubén Sobrero
Después de un breve debate con el puñado de dirigentes de su extrema confianza, Moyano dio vía libre para que la CGT, por medio de un comunicado, repudiara con un inusual tono combativo la detención de Rubén "Pollo" Sobrero, un gremialista opositor al poder de José Pedraza -detenido por el asesinato del militante Mariano Ferreyra en octubre de 2010- en la Unión Ferroviaria (UF).
"Remarcamos la sospecha de que esto forma parte de una campaña tendiente a demonizar la actividad sindical para avanzar sobre los derechos de los trabajadores", dice un fragmento del mensaje que emitió la CGT, que lleva las firmas de Moyano y del referente de los judiciales, Julio Piumato.
No bien se efectivizaron anteayer las cinco detenciones dispuestas por el juez federal Juan Manuel Yalj, el Gobierno intervino para respaldar explícitamente al magistrado y responder las críticas de los sectores opositores. "Debe tener elementos contundentes", sostuvo el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, al apoyar la medida judicial.
Fernández, desde un principio, había responsabilizado al diputado y líder de Proyecto Sur, Fernando "Pino" Solanas, por inducir a la quema de los trenes aquel 2 de mayo.
La decisión de cuestionar las detenciones de los ferroviarios fue tomada entre unos pocos dirigentes moyanistas, aunque el comunicado se divulgó inmediatamente entre el resto de los integrantes del consejo directivo de la central obrera que no está alineado con el liderazgo del camionero.
Lo que sí despertó más de una conjetura entre los opositores a Moyano fue el fuerte tono al que apeló en el mensaje, ya que Sobrero comulga más con el modelo sindical que propone la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) de Pablo Micheli que con el de la CGT. Es más: Sobrero es un opositor del ferroviario Pedraza, que, si bien está preso, vinculado al asesinato de Mariano Ferreyra, mantiene en el consejo directivo de la CGT su cargo como secretario de Cultura, Ciencia y Técnica.
"Se advierte que continúa la escalada contra la actividad sindical sin importar el color político de los perseguidos. Llama poderosamente la atención que la Justicia actúe sobre los dirigentes gremiales cualquiera que fuere su trayectoria o ideología política", sostiene el comunicado de la CGT. Casi con idénticas palabras y con el mismo tono confrontativo, Moyano había recurrido a una retórica similar para defender al gremialista Gerónimo Venegas ("Momo") cuando fue capturado, en febrero, en el marco de la causa que investiga la mafia de los medicamentos.
El episodio de los remedios adulterados es una causa que inquieta a Moyano, ya que la mutual del sindicato de los camioneros fue una de las 50 obras sociales sindicales allanadas y que está bajo sospecha de los jueces federales Norberto Oyarbide y Claudio Bonadio.
Otras causas
El avance de la Justicia en pleitos que involucran a Moyano se extiende a un serie de causas. El camionero será enjuiciado a partir del 11 de noviembre próximo por presuntas calumnias e injurias en perjuicio de Carlos Petroni, ex dirigente socialista que lo vinculó a la organización Triple A. Además, Moyano está intranquilo por el exhorto que activó la justicia de Suiza, que solicitó a la Cancillería informes sobre las cuentas de Moyano y de los propietarios de la empresa de recolección de residuos Covelia, firma vinculada al referente camionero.
La semana pasada, la ex ministra de Salud Graciela Ocaña volvió a la carga con sus denuncias y puso nuevamente en escena la investigación de los suizos por lavado de dinero.
A Moyano la incertidumbre se le anidó en la boca del estómago. El jueves pasado, reconoció durante un encuentro su preocupación por la arremetida judicial y por su futuro al frente de la CGT, que renovará autoridades en julio de 2012. Lo escucharon con atención los dirigentes independientes José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (obreros de la construcción).
Después de intercambiar estrategias con miras a la sucesión del mando de la central obrera, Moyano se refirió a las causas judiciales que le generan nerviosismo. Hizo comentarios medidos sobre los jueces, hasta que salió con un desafío algo irónico, pero que sus interlocutores tomaron como si fuera en serio.
"Yo me voy a poner a disposición de la Justicia. Pero al juez que me cite, le voy a ir a los Tribunales con 15.000 camioneros", planteó Moyano. Hubo silencio en la sala, hasta que fue él quien soltó una liviana carcajada y distendió nuevamente la charla.
Ayer, los moyanistas consideraban que el comunicado de la CGT en rechazo de las detenciones no ponía en riesgo su cercanía con el Gobierno. Si bien no todos los dirigentes compartieron el tono combativo del mensaje, hubo una simétrica unidad en el pedido de liberar a Sobrero y el resto de los detenidos.













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