Las dos fuerzas mayoritarias se encuentran al menos por ahora fraccionadas, ya que en el justicialismo existen pocas chances de unión entre el kirchnerismo y el reutemismo, siendo probable que al Frente por la Victoria vaya con Rossi por afuera del PJ. En tanto en el socialismo, Giustiniani acaba de confirmar su intención de participar de la interna y confrontar con Bonfatti, el candidato a Binner, pero por si faltaba algo, hoy en Rosario proclaman la candidatura de Lifschitz.
Es que, por ejemplo, en el Frente Progresista gobernante, el senador Rubén Giustiniani desoyó los reclamos del gobernador Hermes Binner en el sentido de desistir para poder imponer así al ministro Antonio Bonfatti en esa candidatura -incluso con la grave advertencia de llegar al divisionismo-, ratificando su intención de participar de las internas, habiendo además convocado a un plenario en el cual se definirán todas las candidaturas, para el 5 de febrero, en coincidencia con el congreso que para ese día tiene también el justicialismo provincial.
Es decir, queda casi nulo margen para la negociación entre Binner y Giustiniani, dada esta novedad, quedando sin posibilidad el intento del Gobernador, no quedando otro camino que confrontar en la interna para imponer a su ministro de Reforma del Estado para buscar la continuidad en la Casa Gris.
Pero además, por si faltaba algo, se reaviva la posibilidad de la candidatura del intendente rosarino Miguel Lifschitz, quien justamente este jueves unas 50 entidades barriales y cooperativas de Rosario promoverán su nominación durante una conferencia de prensa.
Recordemos que Lifschitz tuvo intención de ser candidato, pero luego se retiró de escena -dio la impresión que sin demasiado convencimiento- ante los reclamos de Binner por evitar la interna, pero ahora con las primarias con dos candidatos confrontando, tal vez sería posible una revisión de su postura, ya que donde hay lugar para dos también puede haberlo para tres, y además con un amplio respaldo de organizaciones de su ciudad. Quizás llegue a verse tentado.
Por ahora, las aguas socialistas aparecen bastante revueltas, y al menos por ahora no se advierte posibilidad de calma.
Por el radicalismo en tanto, el intendente santafesino Mario Barletta parece tenerla menos complicada, aunque también allí aparece la figura de Luis Cáceres reclamando su derecho para enfrentarlo en las primarias.
En el peronismo en tanto las cosas no están mucho mejor, pues el kirchnerista Agustín Rossi exige como condición indispensable para la unidad que se reconozca y haya una total identificación con el Gobierno nacional, pues de lo contrario se presentaría a los comicios de julio con el Frente para la Victoria, es decir, por afuera del Partido Justicialista.
Como aquí en Santa Fe el kirchnerismo encuentra muchas resistencias, y más aún ahora que parece profundizarse nuevamente el conflicto con el campo, ese alineamiento parece al menos hasta ahora no demasiado probable.
Un dato clave es que hasta ahora Jorge Obeid, el más conocido y con mayor intención de voto, se muestra dubitativo, aguardando posiblemente lo que resuelva Carlos Reutemann. Claro, tiene margen para esperar, en tanto el resto como Ricardo Spinozzi, Omar Perotti, Daniel Germano o Juan Carlos Mercier deben luchar a brazo partido para difundir su figura.
Algo que se comenta es que Obeid demora tanto pues no contaría con demasiado respaldo de Reutemann, ni tampoco de la Casa Rosada, lo cual lo habría llevado a esperar hasta que aclare. Y si finalmente decide no presentarse en las internas, entonces el obeidismo tendrá un rol esencial hacia donde vuelque sus preferencias.
Y también está el ex canciller Rafael Bielsa, quien viene desde el kirchnerismo pero ahora también tomó el discurso de la unidad, y aunque sin mencionarlo a Rossi, afirmó que "el sector que vaya por afuera va a traicionar la voluntad peronista". Un duro palo para el jefe de diputados kirchneristas.
Así las cosas en ambos movimientos mayoritarios, de los cuales surgirá el sucesor de Binner. En ninguno de ellos se visualiza nada demasiado claro, pero hay tiempo hasta el 21 de febrero, cuando deben inscribirse las listas.











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