El secretario de Comercio comunicó a los empresarios del sector textil que el Gobierno va a exigir a las firmas radicadas en Tierra del Fuego que desvíen una porción del ingreso para aportar a la actividad en el norte del país.
En el sector textil recriminan a varias empresas radicadas en Tierra del Fuego que adquieren la tela sin pagar el Impuesto a las Ganancias, a partir del régimen especial de la isla, y sólo incorporan un mínimo de valor, para luego vender el producto al continente "a precio asiático", para retratar que la competencia con esos valores resulta imposible.
"Sólo con vender con IVA hacen una ganancia del 20 por ciento", es la queja que desde hace un tiempo los empresarios textiles del continente le manifiestan a Moreno. Varios ponen el ejemplo de la confección de sábanas, aunque aclaran que no todas las firmas allí radicadas operan de esa manera. Según describió Moreno, el Gobierno exigirá que las empresas textiles en Tierra del Fuego destinen entre el 3 y el 8 por ciento del monto importado, en función de la magnitud de sus operaciones, a la conformación de un fideicomiso "para alentar el cultivo de la fibra de algodón y otras fibras autóctonas".
Marco Meloni, titular de la Fundación ProTejer, explicó que muchos productores de algodón eligen, ante la diferencia de rentabilidad, sembrar soja, lo que reduce la oferta local e incrementa los precios de esa materia prima. Asegura que el fideicomiso puede equilibrar la disparidad del rinde por hectárea. "Se necesita que haya más producción de algodón", solicitó.
El algodón se cultiva principalmente en las provincias de Chaco y Santiago del Estero y, en menor medida, en Santa Fe, Salta y Formosa. Los campos donde se produce algodón son pequeños y medianos y el impacto social de ese cultivo es alto. Las hilanderías, en cambio, que adquieren esa producción, son un sector altamente concentrado. La balanza comercial del sector algodonero es estructuralmente deficitaria.

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