Por Pablo SalgadoDespertando en Buenos Aires, Rosario o Mar del Plata, impacta y sorprende el tema. Y los títulos. Lilita que intuye un golpe. Compara a Cristina con Isabelita. Compara la Argentina de hoy con el del 75. De Mendiguren, presentándose ante la justicia para que “todo esto” se investigue, casi como un paladín de la verdad.
Todo esto, para no discutir y debatir de verdad, desde la verdad, y con la verdad. Porque la verdadera discusión, hoy, aquí y ahora, es el debate por el modelo. Qué modelo diferente, superador, distinto, tienen otros sectores políticos para instalar en la sociedad argentina hoy. Si es que lo tienen. Y si lo tienen, si lo pueden decir y mostrar abiertamente.
Y ahí está el núcleo del problema. Y es bueno paso a paso, palabra por palabra, reflexionar sobre esto.
Carrió es producto de la falta de memoria argentina. O ejemplo cabal de aquellos hombres y mujeres de la política que solo sirven para ser oposición. Sus verdaderos delirios mediáticos son innumerables. Es un fruto más de la factoría Clarín. Así como Televisa, que además de ponerte un presidente en México, te instala cantantes y actrices, en nuestro país Clarín les da vida y sentido a personajes como este.
Lo de De Mendiguen es una sobre actuación berreta de aquel que recorrió un camino similar a otros. Apoyo total, luego lobby devaluador, primeras críticas cuando no lo pelan. Salto a la otra vereda, rápido y escurridizo, y sin memoria.
Comparar a la presidenta y al país, con Isabelita y la Argentina del 75, y que esto sea fogoneado, aceptado y no cuestionado por comunicadores y periodistas, es increíble, inexplicable, y patético. Y aquí los hombres y mujeres de los medios, definiendo ya primero nuestra subjetividad, debemos interpelarnos sobre lo que verdaderamente hacemos por la comunicación y la verdad.
Hay una estrategia siempre detrás. Poner a Cristina en grupos de mandatarias más cercano a Isabel o a Imelda Marcos, que a Bachelet, Dilma o Merkel. De paso, sembrar también en algunos sectores reaccionarios, temerosos, egoístas, individualistas y que no miran más lejos que su nariz, la comparación desde la posibilidad de futuro caos en 2014 o 2015.
¿Y quiénes serán “los salvadores”? Massa, Moyano, Rico, Barrionuevo, ex candidatos de Patti, Macri, los hijos no reconocidos del PRO dentro de las listas del frente Renovador, conservadores de poca monta señores feudales de pueblos y ciudades…. ¿Toda esta lista salvará al país? ¿Y con qué modelo? ¿Hay una idea concreta?
Esto es lo que verdaderamente hay que discutir. Cristina tiene como todos, aciertos y errores en su gestión. Pero hay una idea y un rumbo. Redistribución, consumo, reindustrialización, fuerte presencia de contención social, revertir la carga impositiva hacia los que más tienen, intervención estatal en el mercado, lucha contra los formadores de precios, centralismo, discrecionalidad muchas veces en ayudas o ninguneos, etc. Pero hay un modelo.
¿Cuál es el plan de Lilita y De Mendiguren? Golpes bajos, mentiras, socavar un poder logrado a fuerza de logros, de planes y de conflictos con los sectores más poderosos del país en pos de lograr objetivos para todos.
Lilita sueña un día con entrar a la Sociedad Rural como presidenta, volver al auto descapotable que los paseaba por la pista central, cómo a los dictadores y a los campeones Polled Hereford. Basta de retenciones, y que la redistribución la hagan cuando y como quieran los que mandan, y tienen la sartén por el mango. Y volver al “granero del mundo”, y hacer pelota la poca industria que hoy se está recuperando.
José Ignacio sueña con la devaluación mágica, que en 24 horas te acomoda todo. Acomoda todo a empresarios como él, no a millones de laburantes. En un día la devaluación mágicamente le permite reacomodar su empresa, re direccionar grandes flujos de dinero a los sectores más fuertes, licuar deudas, y pagar dos mangos de sueldos. Seguir recibiendo dólares y euros en un bolsillo, y pagar unos pocos pesos desde el otro bolsillo.
Carrió y de Mendiguren hablan y deliran porque no hay plan. Peor, el plan que tienen es volver a otros tiempos, es desarmar el estado, es vengar y destruir mucho de lo realizado, a fuerza de mentiras, odios y estrategias de comunicación clásicas de gurúes políticos que siembran su asesoramiento por América Latina.
El desafío es nuestro. Entender que hay noticias que las vamos a tener que encontrar nosotros, que no nos van a llegar en el zócalo de TN.
Enumeramos:
El gran problema no es la inflación, sino poner en riesgo el nivel de producción, actividad comercial y consumo. Argentina puede crecer 20 años seguidos alimentando con políticas claras como lo hace este gobierno en esos tres campos, independientemente de niveles de inflación relativamente altos. Pero no hay caso. Taladran y machacan sobre la inflación. Señor, señora, usted me dará la razón cuando vivamos en recesión, con fábricas cerradas, con 25% de desocupación…. Pero con inflación cero!
No hay magia. Gobernar es ser responsable. Es mirar el debe y el haber. Ser candidato en Argentina es comportarse como un nene caprichoso. Pedir el paraíso aquí y ahora, no explicar de dónde se saca la guita; y patalear si el gobierno hace las cosas adecuadas. “Yo lo hubiera hecho antes”, dicen, y siguen sin explicar de dónde sacar los fondos.
Quién juega sucio vive sucio. ¿Puede ser el referente político de algunos argentinos un soplón de poca monta, que desfila por la embajada norteamericana botoneando perfiles psicológicos, que se refugia en medios amigos, que rehúye al debate, que no tira una sola idea en el campo de la refutación y la re pregunta?
Las predicciones de Lilita, con turbante y bola de cristal, y las sobre actuaciones de José Ignacio, charlatán de feria y bufón sin rey… ¿Son lo más importante ahora? 0 en realidad tendríamos que hablar de Rosario y Santa Fe sumidos en la inseguridad, con policías corruptos, narcotráfico y connivencias o incapacidades de funcionarios. Con una Dirección Provincial de Drogas Peligrosas, y con un gobierno que no se hace cargo de nada, y echa las culpas de todo a la nación porque le saco 200 gendarmes.
¿Córdoba no será el tema importante? No solo por los incendios o el Cura Brochero, sino por los narco policías, la incapacidad de De La Sota, las renuncias en su gabinete, las crisis cotidianas…
Discutamos en serio. Pidamos en los medios que se discuta en serio. Pidamos el debate. No es lógico elogiar y premiar la cobardía y el cálculo. Este gobierno tiene muchos errores, pero no podrán criticarlo por cobarde. Todo lo contrario. Cuál Quijote, en muchos casos, encaró temas que para los hombres corcho, para los cómodos y miserables, no valían la pena.
Pidamos a los candidatos que nos representan que se esfuercen. Massa debe debatir, si o si. Tiene la obligación de hacerlo. Y explicar logros y falencias en un municipio que en más del 50% de su territorio…. es un country. Los paredones y la estigmatización, dominan Tigre. Y si no es así, que lo debata y lo desmienta, pero no en Canal 13 con Mariana Fabbiani, o en TN con Morales Solá. Que argumente en la cancha, donde se ven los pingos.
Basta de boludeces. Discutamos en serio. Hay un modelo desde hace más de 10 años. Si tienen, si pueden, si les da, si ponen lo que hay que poner, traigan otro. Y blanqueen que quieren.










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