Entre los menores de 25 años el desempleo supera el 55%, seguido de los extranjeros, donde la tasa llega al 36,53 por ciento. En total, hay casi 6 millones de personas buscando ocupación, lo que equivale al 26,02% de la población activa.
El número de desocupados en España golpeó a fines del año pasado al 26,02% de la población activa y ya alcanza al máximo histórico de casi 6 millones de personas. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), el grupo más castigado es el de los jóvenes menores de 25 años, entre los que el desempleo supera el 55%, seguido de los extranjeros, donde la tasa de desempleo llegó al 36,53%, más de diez puntos porcentuales por encima del índice general del país.
Los datos revelados ayer se constituyeron en la mejor prueba de la ineficiencia del ajuste y de la reforma laboral impuestos el año pasado por el conservador Partido Popular (PP). El hecho de que siga creciendo el desempleo juvenil, y que entre los menores de 25 años más de uno de cada dos siga a la deriva, habla por sí solo del dramático futuro que le aguarda al país. Las centrales sindicales y la oposición así se lo hicieron ver ayer a Mariano Rajoy, jefe del gobierno español.
La pérdida de empleo entre los inmigrantes está provocando el retorno de muchos a sus países de origen. Por nacionalidades, los ecuatorianos son el grupo más numeroso de los que en 2012 optó por abandonar España (52.536), seguidos de 26.831 colombianos y 13.062 bolivianos. La crudeza del desempleo se refleja al extremo en las familias con todos sus miembros inactivos, que alcanzó el año pasado a 1.833.700, lo que supone 258.700 más que en 2011 (un 16,43% más).
La disminución de la población que trabaja se expresa, además, en una caída del número de cotizantes a la seguridad social y, consecuentemente, en la acentuación del colapso de un servicio que cubre los subsidios por desocupación, las pensiones y otras prestaciones sociales.
Con 1.737.300 personas, el sector servicios encabezó el aumento del desempleo. En el sector de la construcción había 388 mil personas sin trabajo, que con 64.800 víctimas menos con respecto a 2011 es el único sector en el que disminuyó. Estos trabajadores habían sufrido en los últimos años las consecuencias de la crisis inmobiliaria, que provocó la destrucción de decenas de miles de empleos. A ese derrumbe de la construcción se sumó la reducción de empleo producida por el recorte del gasto público decidido por Rajoy en cumplimiento de las metas fiscales exigidas por la Unión Europea.
El gobierno aprobó el año pasado una reforma laboral con la que, dijo, promovería la creación de empleo, aunque hasta el momento no ha dado ningún resultado positivo. La central sindical Unión General de Trabajadores (UGT) aseguró que los datos revelados ayer demuestran que los recortes y la reforma sólo aceleraron la destrucción de puestos de trabajo. Alfredo Pérez Rubalcaba, líder del opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), agregó que "tan terrible o más que los 6 millones de desocupados son los 850 mil empleos perdidos a causa de la reforma laboral".
En una insólita reacción, el vocero parlamentario del PP, Rafael Merino, ensayó una justificación que ni el propio gobierno se atrevió a dar ante semejante realidad. "La reforma laboral –dijo– está empezando a dar sus frutos, si bien no creó puestos de trabajo está frenando la destrucción del empleo." «
Efe, Ap, Dpa
el gobierno griego hace trabajar a la fuerza
El gobierno conservador griego de Andonis Samarás optó por la mano dura para enfrentar la protesta social y anunció que aplicará la movilización forzosa de los empleados del servicio de subterráneos y otros transportes públicos de Atenas para poner fin a una huelga que hoy entra en el octavo día. "Ni el gobierno ni la sociedad serán rehenes de los intereses corporativos", dijo el ministro de Transportes tras una extensa reunión con Samarás.
La huelga de los empleados del metro comenzó el jueves de la semana anterior en protesta contra la decisión de reducirles el salario y eliminar el convenio colectivo. Los trabajadores de otros medios de transporte público –trenes de corta y media distancia, colectivos, trolebuses y tranvías– se sumaron luego a las protestas, paralizando la casi totalidad del servicio.
Para que se ponga en marcha la movilización forzosa de los trabajadores, debe notificarse previamente a cada uno de ellos. "El paro seguirá, este tipo de medidas forzosas son costumbres de las dictaduras", denunciaron el sindicato de los empleados del metro y la Confederación General de Trabajadores de Grecia.

Comentá la nota