Cancilleres, ministros de Economía y titulares de Bancos Centrales, se reúnen en Buenos Aires. Quieren avanzar en el comercio en monedas locales y uso coordinado de reservas
Desde esta mañana, funcionarios técnicos de la Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela intentarán avanzar en un documento conjunto en el hotel Hyat. El llamado Grupo de Trabajo de Integración Financiera (GTIF) trabajará sobre tres aristas: el fomento del comercio regional en monedas locales, con el objetivo de desdolarizar la economía, el uso coordinado de reservas para evitar cimbronazos ante bruscas salidas de capitales y el financiamiento de los bancos regionales como la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el promocionado Banco del Sur en un virtual fondo anticíclico.
Esos fueron los temas a tratar que acordaron los ministros de Economía el viernes pasado en Lima, donde se reunieron para analizar respuestas a la crisis. Sobre ellos, los países pretenden erigir una arquitectura financiera regional para hacer frente a la inestabilidad de los mercados internacionales.
Lo que preocupa en estos momentos es encontrar mecanismos de ayuda mutua para atacar movimientos especulativos contra las monedas de América del Sur, indicó el martes el ministro de Economía Amado Boudou.
Los funcionarios trabajan, entre otras cosas, en la imposición de control al ingreso de capitales golondrina. Éstos provocan la apreciación de las monedas al ingresar lo que resta competitividad a las economías y una repentina devaluación en momentos de crisis y huida masiva hacia inversiones de refugio. El real se devaluó ayer otro 2%, por caso, a pesar de la fuerte apreciación que registró en los últimos años.
El documento que rubricarán mañana ministros y ejecutivos de bancos centrales podría tener el carácter de recomendaciones vinculantes a los presidentes, dijo una fuente oficial a la agencia Télam.
La Argentina está participando activamente en esta ofensiva de la Unasur. Boudou y otros funcionarios de Economía y otras dependencias técnicas del Gobierno destacaron esta semana cómo el bloque regional creció durante los últimos dos años para brindar una respuesta coordinada, a la que la presidenta Cristina Fernández llamó blindaje el jueves pasado. El Consejo intentará responder a la crisis como grupo subregional, un grupo responsable fiscalmente, un grupo que tiene mucho que mostrarle al mundo, que aprendió sus lecciones en crisis pasadas, abundó María Emma Mejía, secretaria general de la Unasur.
Lo que agregan por lo bajo los funcionarios locales es que esa mayor participación regional se da en contraposición a un menor protagonismo en el G-20. El Gobierno considera que los países desarrollados que controlan el G-20 no dan una respuesta adecuada ante la desaceleración de las economías de los Estados Unidos y Europa.
El bloque de Unasur, liderado por Brasil, representa el 5,9% del PBI global y tiene 392 millones de habitantes. La región crecerá este año 4,6% según el Fondo Monetario Internacional.


Comentá la nota