Un ministerio que no fue, la soberbia y los negocios que ya no serán

Un ministerio que no fue, la soberbia y los negocios que ya no serán

El sueño se destruyó. Las miradas en el bunker de Daniel Scioli el domingo de balotaje eran de tristeza y desconcierto. Pasadas las 19.30 horas comenzaron a brindarse los primeros resultados del escrutinio provisorio desde la Cámara Electoral Nacional, y así comenzó a caerse el sueño de Maurice Closs, diputado nacional electo por el FpV, de ser el Ministro de Turismo y Deporte de la Nación.

Ni bien sufragó su voto en su querida Aristóbulo del Valle, tomó un vuelo privado (para ser fiel a su estilo) y así acompañar su sueño, por supuesto que la idea secundaria también era respaldar a Scioli (si ganaba). De casualidad lo encontraron  cuando ingresaba al bunker del Frente para la Victoria y tuvo que dar la cara: “va a ser una elección difícil”, sentenció el primer mandatario, con un rostro desencajado, intentando entender lo que estaba sucediendo. En ese momento se dio cuenta que se derrumbaba el sueño del ministerio nacional propio.

Es lo que en ciencias políticas llaman: “la ingratitud del poder”. Y Closs es un claro ejemplo de esta teoría. De tener la “firma” sobre las decisiones presupuestarias en Misiones o tener la posibilidad de ser el futuro Ministro de Turismo y Deportes de la Nación, pasó a convertirse en un diputado nacional más (a partir del 10 de diciembre) de la oposición, que si bien es la primer minoría, ni si quiera poseen quórum propio, en la Cámara baja. Pero los problemas para el gobernador saliente no terminan ahí. Es difícil verlo encolumnarse detrás de Daniel Scioli (peronista), siendo él radical; además era impensado observarlo defender al peronismo en la televisión nacional a “capa y espada” como sucedió este semana. Cosas que pasan en la política misionera, y que se proyectan a nivel nacional.

Pero la política es algo que a Closs, siempre le importó poco y nada. Solo hace falta observar sus ocho años de gestión y uno se dará cuenta prontamente que solo se dedicó a que sus empresas familiares sean siempre beneficiadas por su gobierno; el poder político quedó en manos del presidente de la legislatura Carlos Rovira. Como invariablemente ocurrió, desde que la renovación fue creada en 2003.

Y esto es lo que preocupa a Closs ¿el poder político en Misiones? no; los negocios nacionales que puede perder. Recuérdese que el gobernador saliente encabeza el grupo económico que explota comercialmente el Parque Nacional Iguazú, a través de la Unión Transitoria de Empresas (UTE), Iguazú Argentina S.A, que se queda con el 65% de la recaudación del parque. Ese contrato, puede ser revisado, sobre todo si se tiene en cuenta que existe una incompatibilidad de funciones: el gobernador de una provincia o un funcionario público no puede encabezar la empresa que explota comercialmente los recursos naturales del territorio que administra o que representa como legislador –tal es el caso de Closs y las Cataratas del Iguazú-.

Comentá la nota