En el plano de Santa Rosa que tiene el titular del Ente Municipal del Higiene y Servicios Urbanos (Emhsu), José Hurtado, figuran resaltados unos 25 puntos en toda la ciudad, identificados como "focos" de basurales ilegales. El funcionario reconoce, no obstante, que los minibasurales son muchos más.
LA ARENA lo contactó a partir de una denuncia que hizo en este diario una vecina del barrio Plan 5000, cercana a la esquina de Tita Merello y Utracán, donde se acumulan bolsas de basura y residuos de todo tipo. La situación no es reciente: el foco de infección ya tiene varios años.
La mujer asegura que a diario vecinos de toda Santa Rosa arrojan sus desperdicios en el lugar sin importarle que haya casas y niños jugando a los pocos metros. Dice que es habitual ver no sólo a fleteros y camiones sin identificación, sino incluso camionetas y vehículos de alta gama, y que ante la queja por la acción desaprensiva, se ofuscan y hasta alguna vez la intentaron agredir a ella y a su marido.
"En el lugar antes había un contenedor que después lo llevaron a la calle Balbín, más cerca del cementerio, pero el basurero quedó frente a mi casa. Me cansé de reclamar al municipio", narró la vecina, quien además destacó que sobre Balbín "hay varios minibasurales más".
Otro dato que aportó: en el basural a cielo abierto frente a su casa, entre restos de comida, estructuras de heladeras, escombros y animales muertos, hay bolsas con el logo del mismo Emhsu.
Hurtado.
En contacto con este diario, José Hurtado reconoció la problemática y marcó a la mencionada esquina y a otra algunos metros más al sur -Tita Merello y Balbín- como uno de los minibasurales más grandes. También dijo que hay importantes focos en Borges y Telén y mencionó otros en las calles Mariano Rosas, Duval y Antártida Argentina. No son los únicos.
"Recorremos los puntos críticos pero no damos abasto con el personal y, fundamentalmente, con los equipos: tenemos una sola pala", indicó el funcionario, y agregó: "A veces trabajamos con Vialidad Municipal, que nos suma otra pala, pero hay que tener en cuenta que para limpiar uno solo de los basurales, a veces nos lleva hasta 30 viajes del camión. Se lo hace, pero al poco tiempo de limpiar, la gente vuelve a tirar basura".
Hurtado inmediatamente aclara: "Desde el Emhsu no tenemos facultad para aplicar multas".
- Pero como ente municipal, ¿no debería coordinar ustedes con el área del municipio que sí pueda aplicar multas?
- Es un proyecto que tengo hace tiempo y que estoy tratando de gestionar. Mientras tanto la idea es poner a chicos en los barrios que puedan pedirle a la gente que no tire en los lugares que no corresponde. Y que eventualmente saquen fotos o tomen las patentes.
En relación a las bolsas con el logo del Emhsu que se encontraron en algunos basurales, el funcionario deslizó la posibilidad de que sean producto del robo de sus elementos que habitualmente sufren los barrenderos, aunque no descartó que los propios empleados entreguen bolsas a algún vecino que lo solicite. Destacó, no obstante, que esto no está permitido y advirtió a la población que las bolsas del ente "no se venden".
¿La solución de fondo a la problemática? Mientras Hurtado dice avanzar en la idea de coordinar la aplicación de multas, insiste en la necesaria concientización. "La idea es que la gente entienda que tiene que sacar la basura en su casa para que la lleve el camión o, en el mejor de los casos y si es de mucha cantidad, acercarla al relleno sanitario".
Ahora, se suma el sur del Inti Hue
La acumulación de basura y su gestión siempre fue problemática en la ciudad capital. La aprehensión de los vecinos por deshacerse de lo indeseado en los espacios destinados para ello, también.
Tan así es el panorama que no es extraño observar con qué frecuencia y velocidad, aunque los camiones municipales trabajan para despejar la calle Tita Merello ubicada en uno de los laterales del Parque Industrial y lindando con el final del barrio Plan 5000, vuelve a llenarse de basura de todo tipo. Situación que general una gran incomodidad para los conductores que circulan por dicha vía; como el peligro que conlleva para vecinos de la zona, la acumulación de todo tipo de desechos.
Algo similar ocurre, desde hace bastante tiempo, sobre las últimas cuadras de la calle Telén. Sobre la mitad aproximadamente del barrio Inti Hue, y en su unión con la calle Armesto, se observó que maquinaria municipal ha despejado el camino hasta esa intersección.
Lo que también es real es que la misma arteria, en las cuadras comprendidas entre Telén y Quemu Quemú es verdaderamente intransitable en coche o camioneta, es imposible cruzar por allí. La situación difiere si se piensa en una moto o bicicleta, aunque los riesgos los evaluará cada conductor.
La calle, que apenas se advierte como tal y registra nulo tránsito vehicular, está completamente llena de basura de todo tipo: desde ramas y restos de árboles, hasta elementos de construcción, basura cotidiana de cualquier vivienda y ropa, hasta restos de grandes electrodomésticos como freezers y televisores, pasando por viejas gomas de neumáticos y también papelería. El olor del lugar tampoco invita a permanecer allí durante mucho tiempo.
Una verdadera pena que el incivismo llegue a tal punto de empañar un barrio en pleno crecimiento, donde lo más notorio es la cantidad de viviendas que se alzan, con el cartel del Procrear.
Basural en Toay
El Ejido histórico que comunica Toay con Santa Rosa se transformó en un gran basural a la altura de la calle Pecho Colorado del barrio Lowo Che. Esta calle es la continuación del Boulevard Brown y en los últimos tiempos la irresponsabilidad de algunos ciudadanos, genera olores nauseabundos.
Al circular por allí se puede observar un enorme basural a cielo abierto que dificulta notoriamente la vida cotidiana de quienes viven en la zona. Pero lo que llama la atención es variedad de cosas que se arrojan, ya sea animales muertos, bolsas de cemento, plantas, colchones, botellas, plásticos, hierros.
En el lugar se puede encontrar de todo mientras que las consecuencias las pagan los vecinos que deben padecer desde enfermedades hasta la constante aparición de todo tipo de alimañas alrededor de sus hogares.
"Es lamentable, porque con el calor el olor es cada vez peor", se quejó una de las vecinas, que vive en la zona.
Otro de los vecinos que vive sobre Pecho Colorado cerca de las vías, dijo que la gente llega desde otros lugares en autos y camionetas para tirar basura. "Es como escupir para arriba", expresó.
Estos caminos son utilizados por ciclistas que realizan mountain bike y funcionan como una alternativa para quienes transitan por la avenida Perón.
"Esta situación es inaguantable, cómo puede ser que hayan tirado un caballo, hay un olor horrible. Vamos a exigir un cartel que diga prohibido arrojar basura y que haya multas", añadieron.
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