Más de 9 millones de niños realizan trabajos peligrosos en Latinoamérica

Más de 9 millones de niños realizan trabajos peligrosos en Latinoamérica

La región conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil con compromisos para la erradicación de esta problemática que afecta a 15 millones de infantes. Son explotados para la venta ambulante, en sectores como la minería y la agricultura, y con fines sexuales

El Día Mundial contra el Trabajo Infantil se centra este año en el combate del trabajo peligroso. Según la más reciente estimación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), afecta a 115 millones de niños en el mundo, de un total de 215 millones de menores trabajadores.

El informe del organismo internacional "Niños en trabajos peligrosos: Lo que sabemos, lo que debemos hacer" alerta que cada minuto en algún lugar del mundo hay un menor que sufre un accidente, enfermedad o trauma psicológico debido a labores de riesgo.

Según el organismo internacional en América Latina más de 9 millones de niños realizan actividades peligrosas - más del 7 % de la población infantil de la región- y esos labores están relacionadas especialmente con agricultura, pesca, servicio doméstico, minería, ventas ambulantes y cosecha de hoja de coca.

En la región, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó que Ecuador tiene 370 mil niños trabajadores, lo que representa un 13 % de la población entre 5 y 17 años, y la mayoría está empleada en el sector agrícola.

Por su parte, Perú registra unos 3 millones de niños -un 42 % de la población infantil del país- que trabajan en condiciones peligrosas, como la cosecha de hoja de coca, realizada por menores de entre 6 y 17 años y por la que reciben unos 36 centavos de dólar por kilo de hojas embolsadas, según datos oficiales publicados este domingo por la prensa local.

Mientras, en Bolivia hay 850 mil niños trabajadores, según el Ministerio de Trabajo y Unicef. Las peores formas de trabajo infantil en ese país son el trabajo en la zafra, la pesca, la fabricación de ladrillos, los servicios domésticos y la minería.

La relatora de la ONU sobre las formas actuales de esclavitud, Gulnara Shahinian, afirmó esta semana que en sus visitas a diferentes países fue testigo de "cómo empleadores sin escrúpulos sacan provecho de la pequeña talla de los niños y de sus ágiles dedos para realizar ciertos tipos de trabajos en la minería".

Precisamente, en Brasil, con cerca de 5 millones de niños y adolescentes trabajadores, según cifras de la OIT de 2009, los empleos más duros para los menores se encuentran en las carbonerías, la agricultura, la recolección de chatarra y la venta ambulante.

Dilma Rousseff anunció que se propone incluir en un plazo de tres años en sus programas de asistencia a 1,2 millones de niños para retirarlos del trabajo infantil.

En Colombia, donde se estima que hay 1,7 millones menores trabajadores, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos espera que al final de su mandato, en 2014, más de 600 mil niños hayan sido rescatados del trabajo infantil.

Según cifras de 2008, en Chile trabajan unos 196 mil niños y adolescentes, de los cuales 107 mil lo hacen en condiciones inaceptables, 42 mil realizan labores para su hogar en condiciones de riesgo y aproximadamente 3.000 son víctimas de explotación sexual.

En 2007, durante el gobierno de Michelle Bachelet se promulgó una ley que establece que los menores de 18 años y mayores de 15 pueden celebrar contratos sólo para realizar labores ligeros que no perjudiquen su salud y desarrollo.

En Paraguay, unos 280 mil de niños trabajan en situación de riesgo y vulnerabilidad, principalmente en agricultura, industria, venta ambulante y servidumbre doméstica.

República Dominicana, donde el gobierno acaba de lanzar una campaña contra este problema, registra alrededor de 500 mil niños y adolescentes trabajadores.

El representante de Unicef en La Habana, José Juan Ortiz, resaltó recientemente que ninguno de los millones de niños que viven en la región en condiciones de exclusión, sin escolarizar y trabajando, es cubano.

En México hay aproximadamente 3 millones de menores de edad trabajadores -10,6 % de la población infantil del país- y de este número 850 mil tienen entre 5 y 14 años de edad.

Para enfrentar el problema, el gobierno mexicano realizó durante todo el año pasado cerca de casi 50 mil inspecciones en zonas agrícolas y creó la campaña "Empresa Agrícola Libre de Trabajo Infantil".

También en El Salvador un 51,3 % de los 177 mil niños trabajadores se dedicó a labores agropecuarias en 2010, según un informe del gobierno, que revela que un 60,9 por cientro trabaja sin remuneración en establecimientos familiares.

Según la OIT, Guatemala tiene la cifra más alta de trabajo infantil en Centroamérica con un millón de niños afectados, de los cuales 12 mil tienen entre 5 y 7 años y un 56 % es indígena.

Costa Rica, donde la ley prohíbe el trabajo para menores de 15 años, registró en el último año 588 niños trabajadores; mientras Panamá, según la encuesta sobre trabajo infantil de 2010, tiene 60.702 casos de trabajo infantil.

El gobierno panameño aplica un programa que da becas a los estudiantes de escuelas públicas y subsidios a las familias más pobres con la condición de que los menores asistan al colegio, y no trabajen.

Según la última encuesta nacional del trabajo infantil en Nicaragua, que se realizó en 2005, hay más de 200 mil niños trabajadores menores de 17 años, de los cuales 135.380 trabajaban en agricultura, caza y pesca.

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