El ministerio de Salud de la Nación, a cargo del tucumano Juan Manzur, autorizó hoy la compra de más de 82 millones de preservativos y 17 millones de pomos de gel lubricante por un total de 39 millones de pesos, según se publicó hoy en el Boletín Oficial.
Segunda se ubicó, Laflance SA, que comercializa la marca Camaleón, con 25.920.000 de condones y 5.400.000 de lubricantes, cotizados en $ 12.393.000. En tercer lugar quedó Buhl SA, casa matriz de los Prime, con $ 11.202.688,80 por 23.339.520 de preservativos 5.100.000 pomos de gel.
En total, el Gobierno gastó $ 39.387.708 en adquirir 82.379.520 preservativos y 17.162.000 geles íntimos para que el ministerio de Salud los distribuya en todo el país.
En marzo de 2012, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, había intimado a las fábricas de preservativos a incrementar su producción entre 3 y 3,5 millones más de unidades al mes para abastecer las licitaciones públicas y no tener que salir a comprar al exterior.
Ahora, si bien esta "medida" forma parte de una política pública de prevención de la transmisión del VIH y el Sida, está claro que no es la solución.
En Argentina actualmente viven alrededor de 110.000 personas con esta enfermedad, 4 de cada 1.000 jóvenes y adultos están infectados con el virus y el 40% de ellos desconoce su condición. Por año se efectúan unos 5.500 diagnósticos de VIH, cantidad se mantiene estable desde hace aproximadamente una década.
La Argentina tiene, actualmente, uno de cada tres hogares viviendo en la indigencia. Aún peor, resulta imperdonable que, en pleno siglo XXI, haya chicos que, todos los días, mueren de desnutrición, en un país con capacidad para alimentar a 300 millones de habitantes, y con un territorio fue bendecido con abundantes recursos naturales.
El kirchnerismo hizo todo lo posible para que millones de compatriotas tengan que sobrevivir con dádivas que salen discrecionalmente del Estado, que no hacen más que condenar a los pobres a seguir siendo pobres. El Gobierno K no quiere un pueblo instruido, que pueda pensar por sí mismo, con pensamiento crítico, algo que sólo se consigue cuando están dadas las condiciones de ascender socialmente a partir del trabajo, de la educación, del esfuerzo y sacrificio de cada uno. El ideal de país de los K es todo lo contrario: quieren seguir manteniendo a los sectores más humildes en la marginalidad extrema, para poder manipularlos en función de sus intereses.
Los K montaron un sistema perverso que se devoró todos los excedentes económicos generados por una situación internacional excepcional, como es un mundo que demanda los commodities sin valor agregado que se producen en nuestro país.


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