Cristina Kirchner encabezó un acto en Tecnópolis, donde se alcanzó el número un millón en distribución de computadoras, se presentaron obras energéticas y se promulgó la ley de software. Para fin de año, el reparto de netbooks alcanzará a 1,8 millón.
La participación de CFK en Tecnópolis tuvo de todo, como la propia muestra de ciencia y tecnología. Anunció que la exposición reabrirá sus puertas entre el 2 de septiembre –Día de la Industria– y el 27 de noviembre; mantuvo una teleconferencia con el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, quien primero la felicitó por su “extraordinario triunfo” en las primarias del último domingo y luego entre ambos lanzaron la licitación para construir la central hidroeléctrica de Aña Cuá; también se conectó con el ministro Julio De Vido y los gobernadores Jorge Capitanich, Gerardo Zamora y Gildo Insfrán para la inauguración de la obra de interconexión eléctrica entre el NEA y el NOA, y finalmente firmó el decreto de promulgación de la ley de software (ver aparte).
“Si tuviera que definir este proyecto de país diría Patria, igualdad y libertad para todos los argentinos”, remató la Presidenta, en un discurso que incluyó el homenaje al general San Martín en el día de su fallecimiento. “El, como tantos otros patriotas, estaría muy orgulloso de ver cómo está el país por el que luchó”, sostuvo. “A ellos les tocó llevar las armas, a nosotros las ideas, la convicción de que podíamos hacer un país diferente, con inclusión, para lograr otro gran objetivo que es la igualdad”, completó.
Pero los momentos más festivos ocurrieron cuando Fernández de Kirchner entregó las diez netbooks finales hasta llegar al millón, con un contador gigante detrás del escenario. Pasaron alumnos de San Juan, Entre Ríos, Mendoza, Neuquén, Córdoba, Catamarca, Santa Cruz, Tucumán y Misiones, y la última fue para Maldonado, de una escuela especial de Lanús. “Cuando lanzamos el programa nos parecía que nunca iba a llegar este día, pero llegó, y en noviembre estaremos completando 1.800.000 netbooks entregadas”, reveló la Presidenta. El Plan Conectar Igualdad fue anunciado en abril de 2010, como extensión de un programa previo del Ministerio de Educación destinado sólo a escuelas técnicas. El actual se propone llegar a 2,9 millones de estudiantes secundarios y a 200.000 profesores con una computadora portátil para cada uno. Las máquinas disponen de un software especial con contenidos educativos y ofrecen prestaciones informáticas de última generación, como las netbooks que se ofrecen en el mercado.
Los beneficiarios son sólo estudiantes de escuelas del Estado. El Gobierno argumenta que de ese modo se revaloriza la escuela pública y se tiende a cerrar la brecha digital interna y externa: entre un alumno de clase media de la Ciudad de Buenos Aires y otro de un pueblo rural del interior del país, y entre un estudiante argentino y otro de Francia o Nueva Zelanda. “Me siento un poco la Sarmiento del Bicentenario”, había dicho la Presidenta cuando lanzó el plan en 2010, explicando la comparación en la búsqueda de igualar oportunidades a través de la enseñanza, con el Estado como principal promotor.
Antes que el gobierno nacional, la provincia de San Luis había avanzado con su propio programa de entrega de netbooks, y después se sumó la Ciudad de Buenos Aires, en ambos casos para alumnos de primaria. A nivel internacional, el precedente más relevante fue el Plan Ceibal de Uruguay. Desde esa base, el Plan Conectar Igualdad tiene particularidades que lo distinguen. La primera es la masividad. Mientras el Ceibal llegó a cerca de 500.000 estudiantes, el Conectar lleva un millón y el objetivo es alcanzar los 2,9 millones a fines de 2012. La Presidenta destacó que es el programa de distribución más grande del mundo, superando al de Portugal, con 700 mil beneficiarios.
Otro punto alto es la calidad de los equipos y su software, al punto de que el gobierno uruguayo acaba de pedir colaboración al argentino para mejorar su plan con esos contenidos. Por ejemplo, las computadoras tienen simuladores de física y química, programas de matemática, programas de diseño de mapas y gestión de proyectos. Diccionarios de español, de inglés-español, de sinónimos y antónimos. Un soft de ajedrez. Libros cargados con autores universales, latinoamericanos y argentinos, entre muchos otros elementos. Los alumnos llevan las computadoras a sus casas y las conservan definitivamente al terminar la secundaria. CFK hizo hincapié también en que el programa ayuda a la promoción de la industria nacional, ya que de ahora en más la totalidad de las computadoras serán ensambladas o tendrán componentes locales.






Comentá la nota