La vida de María Pasión, una militante comunista que lucha contra la dictadura, recuerda el pasado de la presidenta Dilma Rousseff. Un sector castrense pidió ayer que se censure la emisión. Tortura y rating.
Erigiendo a una guerrillera comunista en el rol protagónico, en un papel similar al que desempeñó la ex presidenta Dilma Rousseff durante la dictadura, la telenovela que se emite por el canal SBT en horario central y marcha tercera en el rating, generó malestar en las Fuerzas Armadas, que emitieron ayer un comunicado exigiendo que se deje de emitir y acusaron al gobierno de apoyar la producción.
Abimgaer, una entidad que agrupa a oficiales retirados de la Aeronáutica, propuso el fin de la emisión del teleteatro que, según esa agrupación, alimenta una imagen “perjudicial” de las Fuerzas Armadas. “¿Cuál es la finalidad de la novela? ¿Acaso su objetivo es revivir el tema del régimen militar?”, planteó el comunicado. “Es obvio que el gobierno federal, a través de la Comisión de la Verdad, está participando y da respaldo a la exhibición de la novela”, sostiene el documento firmado por 537 militares. Desde el Partido Militar, el capitán de la Policía Augusto Rosa descartó en diálogo con PERFIL cualquier tipo de malestar: “El programa es excelente porque muestra la historia de Brasil. No podemos ocultar nuestro pasado, tenemos que mostrar todos los hechos y cada uno debe sacar sus conclusiones. Así es como vivimos en una democracia”.
El reclamo de la organización Abimgaer provocó duras críticas de los organismos de derechos humanos. “Sería cómico si no fuera trágico, esa gente se olvidó de que estamos en 2011, que la censura quedó atrás”, declaró Cecilia Coimbra, integrante de la organización Tortura Nunca Más. En tanto, el actor Licurgo Spínola, que interpreta en la telenovela a un guerrillero, declaró que el pedido de censura causó revuelo en el elenco. “Lo que me preocupa no es el intento de sacar a la novela del aire, porque eso no va a ocurrir, sino que todavía haya personas reaccionarias, castradoras”, disparó ayer el artista.
Con un fuerte discurso a favor del “fin del secreto eterno” y de la impunidad en Brasil, la sucesora de Luiz Inácio Lula da Silva enfrenta la oposición de los uniformados que quieren olvidar las violaciones a los derechos humanos cometidas en el pasado. Y Amor y revolución, que se centra en la historia de María Pasión, una joven militante comunista, que se enamora de un oficial del Ejército llamado Juan Guerra, se transformó en la primera telenovela que describe los crímenes y torturas del régimen militar y ya es la trinchera donde batallan las agrupaciones de derechos humanos y los sectores castrenses.
“La intención es narrar la historia de personajes directamente ligados al tema de la dictadura, sea a favor o en contra, como militares, guerrilleros, torturadores, artistas, periodistas, abogados y estudiantes. Fue una época de mucha turbulencia, pero quedó olvidada por las nuevas generaciones”, indicó su autor y director, Tiago Santiago. Ante la polémica generada por las similitudes entre María Pasión y la presidenta Rousseff, desde la telenovela sueñan con convencer a la jefa de Estado de participar en el último capítulo de la emisión. “No puedo decir que los personajes están inspirados en una determinada persona u otra. Si bien hay coincidencias, los personajes son ficticios y tienen su propia vida”, explicó el creador de Amor y revolución, la telenovela que conmueve, indigna y estremece a millones de brasileños.


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