Un militante de bajo perfil

Por: Gabriel Sued.

ROSARIO.- Los dirigentes del Frente Progresista que conocen bien a Antonio Bonfatti , el próximo gobernador de esta provincia, reconocen que su candidatura fue la mejor manera que encontró Hermes Binner para que su gestión en la gobernación tenga un segundo mandato, aunque ya no sea él quien dé las órdenes en la Casa Gris.

Amigo del gobernador y compañero de militancia desde hace casi cuarenta años, Bonfatti es el hombre de máxima confianza de Binner, el ministro de Gobierno y funcionario de más importancia en la gestión y, también, el operador político privilegiado del gobernador.

Con 60 años, el mandatario electo está casado por tercera vez y tiene cuatro hijos. La relación con el gobernador es tan estrecha que los hijos de Bonfatti le dicen a Binner "tío", igual que los del actual mandatario al que será su sucesor a partir del 10 de diciembre.

Pese a ello, Bonfatti mantuvo un bajo perfil a lo largo de toda la gestión de Binner. Tanto que cuando lanzó su candidatura, hace un año, tenía un nivel de conocimiento en la provincia del 6 por ciento.

La diputada Alicia Ciciliani, una binnerista de paladar negro, explica que ese bajo perfil no se debe a su personalidad sino a su concepción política. "Es un militante, formado en los valores más tradicionales del Partido Socialista Popular (PSP), que privilegia el trabajo colectivo por sobre lo individual", afirma.

Los opositores no tienen fuertes críticas contra Bonfatti, pero lo consideran un mero ladero del gobernador.

"No tiene estructura ni construcción política propia. Binner lo puso para seguir gobernando él. Siempre fue su brazo ejecutor", opinó un dirigente peronista. Lo diferencian de otros referentes del socialismo, como Miguel Lifschitz o Rubén Giustiniani, que tienen peso propio.

Las diferencias entre Bonfatti y Binner se circunscriben a sus personalidades.

Quizá por sus raíces italianas, el actual ministro de Gobierno no es tan distante como el gobernador, de antepasados suizos. "Binner es más críptico, hay que aprender a leerle los silencios. Bonfatti habla mucho más y es más simpático, más cariñoso", coincidieron, con alivio, dos dirigentes socialistas que los conocen bien.

Esa personalidad algo más desenvuelta se vio en la campaña, en la que tuvo fuerte protagonismo de la juventud del partido, que apodó a Bonfatti "Pelado". El lo agradeció tras el último acto en esta ciudad, dejando de lado su estilo atildado y saltando con los jóvenes en una ronda.

Con Binner se conocieron hace 38 años, en una salita sanitaria de La Tablada, una villa miseria de esta ciudad.

En aquel momento, Bonfatti cursaba el último año de la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario y militaba en la Agrupación Pueblo y Reforma Indoamericana (APRI). En la misma agrupación estaba Binner, que se había recibido unos años antes. En poco tiempo se hicieron amigos.

Con el liderazgo de Guillermo Estévez Boero, ambos participaron de la fundación del Partido Socialista Popular (PSP), en 1973.

Por presiones de la dictadura militar, Bonfatti debió abandonar Rosario en 1976 y radicarse en Las Parejas. A partir del retorno de la democracia, en 1983, fue intendente y concejal de esa ciudad.

En 1995 volvió a Rosario, para trabajar como funcionario de la gestión de Binner en el municipio, como secretario de Salud, primero, y como secretario general del municipio, después.

Como buen rosarino e hincha de Newell's, Bonfatti dice que es fanático de Bielsa. "Pero sólo del Loco", aclara, en referencia al ex entrenador del seleccionado de fútbol.

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