Miedo a la gente no, mejores sueldos sí

Miedo a la gente no, mejores sueldos sí
“Es una barbaridad que en una marcha pacífica haya sangre. Me sorprende la reacción de la Policía, que obedece órdenes de funcionarios que deberían dar la cara. A la gente no hay que tenerle miedo, hay que pagarle mejores sueldos”, dijo ante los medios el senador Noel Breard en medio del tumulto.
El diputado peronista Luis Badaracco señaló que “a los trabajadores ya se les está agotando la paciencia que hace más de 12 años esperan sueldos y condiciones laborales más dignas”.

Los dirigentes sindicales hicieron responsable al jefe de Policía, Juan Ojeda, y al ministro de Gobierno, Gustavo Valdés, por los desmanes, los heridos e intoxicados por los gases que dejó la refriega. Los sindicatos realizaron su acto de proclama previsto, pero endurecieron sus críticas contra la Administración de Ricardo Colombi, al que además de pedirle mejoras laborales y salariales, le endilgaron un sesgo represivo.

Petitorio conjunto

Ya en la esquina de 25 de Mayo y Salta, frente a la sede gubernativa, los gremios de la CGT y la CTA entregaron en la mesa de entrada de la Legislatura y la Casa de Gobierno un documento unificado bajo el título “El que no llora, no mama”.

En el escrito le reclaman al Ejecutivo una mesa de relaciones laborales o paritarias provinciales para discutir mejoras salariales y laborales. Rechazan los anuncios de mejora salarial que se dieron de manera “arbitraria y unilateral”. A los diputados y senadores les pidieron que vuelvan a convertir en ley los proyectos de paritarias provinciales para el sector docente y el resto de los empleados públicos, que el año pasado fueron vetados por el Gobernador. “Que no se puedan discutir salarios, es la principal causa de los bajos sueldos”. También se le sumó el pedido por la “Reforma del Régimen Provisional, que contemple el 82% móvil, en base de cálculo los sueldos de los 10 mejores años de sueldo”; y una ley de escalafón único para los trabajadores municipales.

“El Gobernador cree, burlonamente como es su costumbre, que andamos ‘llorando como criaturas por la calle’. Si no modifica su postura las calles se le va a llenar de llorones”, finaliza.

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