La duda dentro del propio macrismo es qué será ahora del futuro de Gabriela Michetti: ¿seguirá adentro del Pro?
Es que fueron largos meses de vacío y decepción para la actual diputada y candidata a convertirse en jefa de Gobierno antes de que Jaime Durán Barba, números en mano, disuadiera al ingeniero de abandonar su pretensión presidencial.
La misma tarde de las elecciones porteñas, poco después de que comenzara el escrutinio, Magdalena Ruiz Guiñazú le preguntó, con tono airado, a Horacio Rodríguez Larreta: "¿Por qué no la convocaron a Gabriela Michetti durante toda la campaña?". El Guasón sólo atinó a balbucear una respuesta de compromiso. Pero todos dentro y fuera del Pro sabían que la verdad era otra.
A principios de mayo, Michetti encabezaba todas las encuestas de opinión para reemplazar a Macri. Muy por encima, incluso, de la intención de voto de su oponente en la interna, Rodríguez Larreta, a quien MM ya había elegido como sucesor, claro que en silencio
El 7 de mayo el ingeniero anunció que se bajaba de la carrera nacional, a sólo un mes de proclamar que "a la señora de enfrente (por Cristina) le gano en balotaje". Y blanqueó que iría por la reelección. Hasta ese momento, la competencia entre Michetti y Rodríguez Larreta había pasado ya hasta por un vergonzante examen de gestión, en público y delante del gabinete porteño, comandado por el propio MM. Desde que Macri anunció que iría por la reelección, Michetti, pese a su alta imagen ante el electorado porteño, desapareció de la escena pública. Sólo participó, de manera marginal, ocupando un segundo plano, en un par de actos.
Mujer abnegada, y básicamente decente, argumentó ante los suyos que no quiso quitarle protagonismo a quien fue elegida como candidata a vicejefa, María Eugenia Vidal, la ministra de Desarrollo Social.
Pero todos saben que la razón -no declarada- es que quedó decepcionada por la falta de gratitud de Macri, no por el hecho de que él hubiera decidido asumir la candidatura al bajar a la ciudad, sino por preferir a Rodríguez Larreta. Este argumento fue silenciado durante la campaña en los grandes medios que apoyaron la reelección de MM.
La duda dentro del propio macrismo es qué será ahora del futuro de Gabriela Michetti: ¿seguirá adentro del Pro? Quienes conocen la intimidad de la diputada saben que ofertas para sumarse a otras fuerzas no le faltan. El espacio Alfonsín-De Narváez ya le abrió las puertas y el largo abanico deshilachado de la oposición en el Congreso, sus compañeros de trabajo al fin y al cabo, le han hecho sentir un calor que el jefe de su propio partido no pudo, no supo o no quiso prodigarle.






Comentá la nota