Las metidas de pata de los candidatos, la perlita de todas las elecciones

Las metidas de pata de los candidatos, la perlita de todas las elecciones

Con la campaña en todo su esplendor, la exposición mediática de las figuras de todas las fuerzas los deja expuestos en sus falencias discursivas. La capacidad de oratoria, la excepción más que la regla.

 

La comparación del precandidato a senador nacional por la Provincia de Cambiemos, Esteban Bullrich, entre el Ni Una Menos y la despenalización del aborto fue el furcio del día. Al ser consultado sobre la contradicción entre su postura antiabortista y su apoyo a la lucha contra la violencia de género, Bullrich argumentó: "Si hay una beba adentro, es ni una menos, porque también la estás matando, esa es mi posición en contra del aborto".

La incapacidad de la figura del oficialismo para articular un discurso coherente aparece luego de una seguidilla de malas pasadas que sufrieron referentes de Cambiemos en los medios de comunicación. 

El último fin de semana, sin ir más lejos, la mediática Mariana Nannis sorprendió a todos cuando salió a marcarle la cancha a la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, que luego de hablar de la lucha contra el narcotráfico, quedó enmudecida ante la respuesta de la esposa de Claudio Paul Caniggia.

"No pasa por un tema de narcotráfico, un país se está cagando de hambre, la gente no tiene plata para comer", dijo y agregó: "Te pagan 5 mil pesos, 10 mil, te suben el gas, estás cagado de frío, y después no podés prender la luz, y no le podés dar a tu hijo una taza de café con leche, una medialuna". 

El primero que salió a cruzarla fue Carlos Chapa Retegui, el técnico de Los Leones, la Selección de hockey masculino, quien dijo que la problemática "tiene que ver con la educación", pero la rubia retrucó al instante: "Tiene que ver con los sueldos".

Una situación similar le ocurrió la semana anterior a Gladys González, compañera de fórmula de Bullrich, quien se mostró molesta en la mesa de Mirtha Legrand porque haya personas que "no piensen en su futuro" y se dejen ganar con "la inmediatez".

La ex interventora del SOMU afirmó: "Todas las familias argentinas me cuesta creer que no piensen en su futuro, que no piensen comprarse su casita y no es solo la inmediatez del presente".

Fue entonces cuando la actriz Marcela Kloosterboer le contestó de una manera lapidaria: "Si estás pensando en comer o darle de comer a tus hijos, no vas a pensar en una casita".

Sin embargo, los referentes del oficialismo no fueron los únicos con problemas discursivos. Fernanda Vallejos, la número uno de la lista de diputados nacionales por la Provincia por el frente Unidad Ciudadana, sorprendió en el cierre de listas por ser desconocida, y días después, por la metida de pata que se mandó en una de sus primeras entrevistas como candidata, cuando salió a defender al ex vicepresidente Amado Boudou.

La economista señaló que con Boudou "comenzó un proceso de persecución judicial y mediática, que vemos se ha recrudecido y expandido sobre todas las personalidades que formaron parte de las gestiones anteriores. Porque parece haber una fuerte vocación de que no vuelva a haber un proyecto nacional".

En este sentido, planteó que "el poder económico nunca le va a perdonar" ser uno de los protagonistas de "la recuperación de los fondos de los trabajadores de las fauces de la AFJP", y agregó: "Como no se lo perdonaron a (Hipólito) Yrigoyen, (Juan Domingo) Perón, (Néstor) Kirchner ni se lo van a perdonar a Cristina ni a ninguna de las figuras que los han ayudado a construir ese tipo de políticas".

La falta de organicidad comunicacional fue un llamado de atención para propios y ajenos, en un espacio que siempre se caracterizó por la fortaleza del discurso unificado. Pero el fragor de la campaña es difícil de llevar.

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