La mesa está servida y los senadores a la espera del 27

La mesa está servida y los senadores a la espera del 27
Los candidatos de la Quinta Sección refuerzan su presencia en Mar del Plata. Piense bien antes de elegir y no regale una beca de cuatro años.

Si bien para el común de los vecinos de la ciudad la Quinta Sección Electoral no significa nada, la Quinta es la zona geográfica y política que componen 26 municipios y tiene un total de 1.124.937 habitantes. Si preguntáramos quiénes son los diputados o senadores provinciales que representan a la ciudad, seguramente más del 80% no sabrá la respuesta; alguno recurrirá al gen “archivo histórico” y nombrará al Jesús Porrúa, a Susana Salerno, a Juan Garivoto o la tristemente célebre Norma Godoy. Los cuatro, ya hace varios años que no son legisladores pero son de los pocos que han tenido algún nivel de trascendencia para la política local.

Más allá de la poca importancia que reviste para los marplatenses la elección de senadores provinciales, y en particular los de la Quinta Sección, se convirtió en una batalla central para los cuatro espacios políticos que tienen la posibilidad de acceder a las cinco bancas en juego. La campaña electoral entró en un descanso o, como pasa en las carreras de autos, ingresó el “pace car” y ninguno de los pilotos puede sobrepasar a otro. Sin embargo, en Mar del Plata esto no pasó y tanto el gobernador Daniel Scioli y Martín Insaurralde (FpV ) Francisco de Narváez (Udeso) y Sergio Massa (FR) se mostraron por la ciudad.

La cuenta es sencilla: si se repitieran los resultados del 11 A, el FpV se quedaría con 2 senadores, el FR con 2, el Frente Progresista con 1 y De Narváez sin nada.

Todos los dirigentes saben que lo que se pone en juego es mucho más que esas cinco bancas; lo que se pone en juego en esta elección es, en el caso de Scioli, tener más senadores para garantizar la gobernabilidad provincial, ya que el Senado después de varias fugas del FpV hacia el FR empieza a convertirse en un terreno hostil para el gobernador. Lo paradójico de todo esto es que Scioli lleva como candidato al ciclista Juan Curuchet (a priori el único hombre de su riñón que pudo poner en las listas seccionales) y el éxito de esta boleta seguramente irá en detrimento de su propio hermano, Pepe Scioli, que encabeza la lista de Francisco de Narváez.

Por el lado de Sergio Massa, apostó a la figura de un joven intendente de familia peronista, Patricio Hogan. No sólo su padre es un dirigente histórico del peronismo de la región (Miramar), sino que su abuelo fue ministro de Juan Domingo Perón. Hogan es de los intendentes de la nueva generación, que tiene una sintonía fina con el intendente de Tigre. Pero el FR, al haber hecho una mala elección en Mar del Plata, forzó al tigrense a hacer foco y recorrer no sólo la ciudad sino la Quinta Sección para poder mejorar la performance electoral de agosto. Salir primero o segundo no es un dato menor, ya que si ninguna de las otras fuerzas llegase al piso del 20% el primero se alzaría con 3 bancas y el segundo con 2, más allá de la cantidad de votos obtenidos.

Los que atraviesan una encrucijada determinante son los del Frente Progresista y la UCR, en particular luego de haberle negado la lista a Vilma Baratogia y cuando ninguna de las otras listas pudo conquistar siquiera la minoría en la interna. Todos los sectores del alfonsinismo, del GEN y del socialismo marplatense quedaron sin ningún tipo de chances para que alguien trabaje y sostenga la lista de legisladores del Frente Progresista. Vilma, enrolada en el monroísmo –uno de los sectores peor tratados dentro del "frente"– no tiene ninguna ligazón de pertenencia sectorial para cuidar la boleta seccional.

Por otro lado, entre los perdedores se escucha decir que “junten los votos en Chascomus y en Tandil a ver si les alcanza para reelegir a (Carlos) Fernández y a (Ricardo) Vázquez”. Lo cierto es que el armado radical progresista despreció el peso electoral, no sólo de Mar del Plata, sino de quien ganó la interna del espacio y lo que comienza a ponerse en juego dentro de este armado ya no es sólo octubre, sino también el 2015.

Los otros grandes derrotados fueron los diputados Alfredo Lazzereti y Pablo Farías, que volcaron su apoyo y estructura a la lista de Albertito Rodríguez, y no pudieron siquiera ayudar a conquistar la minoría contra un grupo de concejales.

Por el lado de Francisco de Narváez, jugó por segunda vez a darle un lugar relevante a Pepe Scioli. En 2011, lo llevó como candidato a senador nacional por la provincia de Buenos Aires y perdió en manos del ex intendente de Bahía Blanca, Jaime Linares, hombre de extensa trayectoria pero desconocido que se vio beneficiado con el arrastre de “héroes banner”. En esta oportunidad, Pepe fue candidato a senador provincial, algo que hizo crecer las especulaciones respecto de un acuerdo entre el “Colorado” y el gobernador Daniel Scioli. De repetirse el resultado, Pepe recibirá su segunda derrota electoral consecutiva.

Vecino de Mar del Plata: seguramente estas líneas le puedan aburrir, pero le pido, le ruego, que se fije bien quiénes serán los futuros senadores provinciales ya que sus proyectos, sus propuestas, son las que aportarán o perjudicarán no sólo a nuestra ciudad, sino a la región. Son los que pueden promover leyes de defensa costera o pueden atender los temas vinculados a las rutas de la región.

No le digo ni hoy ni mañana, pero faltando 15 días preste atención a los representantes regionales y elija como usted sabe, con el corazón y con la cabeza. No le regale una beca de 4 años para que se vayan de vacaciones a La Plata.

Una Columna de Miércoles más que seguramente conquistará uno o dos amigos más en el camino que marcó el filósofo Roberto Carlos. "Yo quiero tener un millón de amigos".

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