Ola de despidos en bancos, el fracaso de la cumbre del G-20, datos de recesión. Todo juega en contra de los mercados. Más desde ayer, cuando el secretario del Tesoro, Henry Paulson, anunció que la aplicación del paquete de ayuda a los mercados por u$s 700.000 millones se suspenderá hasta que Barack Obama asuma la presidencia.
Al igual que el resto de los mandatarios en el mundo, la presidente Cristina de Kirchner busca dónde está el piso de la crisis sin poder encontrarlo. La foto, en un reactor de Argelia, construido por técnicos argentinos. Fue ayer, en el marco de la visita a ese país en el norte de Africa.
Nueva York (AFP, EFE) - La Bolsa de Nueva York abrió la semana en terreno negativo, en un mercado decepcionado por la ausencia de medidas concretas para enfrentar la crisis en la cumbre de países industrializados y emergentes del G-20. El Dow Jones perdió 2,63% y cerró en 8.273 unidades; el NASDAQ bajó 2,29% a 1.482 unidades. Paralelamente el índice Standard & Poor's 500 retrocedió 2,58%, a 850,75 unidades.
Las grandes caídas ayer correspondieron al sector financiero.
«Los inversores se preocupan por las mismas cosas que la semana pasada. Quieren saber a dónde va la economía y se inquietan por los resultados de las empresas», resumió Hugh Johnson, de Johnson Illington Advisors.
El fin de semana no respondió a las expectativas de los inversores. Tras una caída el viernes, los índices se replegaron nuevamente, con un bajo volumen de negocios, tras la cumbre del G-20.
La declaración final de la cumbre enumeró una serie de acciones a tomar para evitar que la economía mundial se hunda en una recesión prolongada, pero sin decisiones firmes.
«Ninguna acción coordinada en concreto susceptible de cambiar las previsiones de los pronósticos para la economía mundial o las tasas de interés, fue anunciada», afirmó Carl Weinberg, de High Frequency Economics.
Según economistas, Estados Unidos se halla ya en «una recesión prolongada» que se extenderá hasta 2009 y estará acompañada por un aumento sustancial del desempleo.
Al pesimismo de Wall Street también contribuyó el anuncio del Citigroup que eliminará 53.000 puestos de trabajo en los próximos meses.
Se trata del recorte más drástico de los anunciadosdesde que se desató la crisis financiera, y el segundo más abultado de los últimos quince años en Estados Unidos.
Descensos
Los títulos de Goldman Sachs descendieron 6,35% a pesar de que los siete principales directivos del banco de inversión decidieron renunciar a los bonus que les correspondían para este año. También cayeron fuerte ayer Genworth Financial -8,8%; Lincoln National -12,5%; y Hartford Financial -26,8%.
En cambio, las acciones de General Motors subieron 5,65% luego de que la compañía confirmara que venderá las acciones que tiene del fabricante japonés Suzuki, valoradas en unos u$s 230 millones, para aumentar así su liquidez ante la grave crisis económica que padece.
La Casa Blanca insistió en que cualquier ayuda que se otorgue a la industria automotriz estadounidense no debe salir, como piden los demócratas, de los u$s 700.000 millones presupuestados en el plan de rescate financiero aprobado por el Congreso el pasado octubre.
Esa posible inyección de fondos para General Motors, Ford y Chrysler debería provenir de un programa de préstamos a cargo del Departamento de Energía para el desarrollo de vehículos que consuman menos combustible, apuntó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
Por su parte, el dólar cayó 0,1% frente al euro a 1,2645 unidades. Mientras el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años cayó a 3,67% anual (antes 3,71%) al ser opción de refugio de los inversores.
Por otro lado, se dio a conocer que la producción de las fábricas, plantas de servicios públicos y minas del país aumentó 1,3% en octubre, por encima de 0,2% que esperaban los economistas.


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