El jefe comunal de Junín se mostró abierto a la incorporación del diputado nacional por el Frente para la Victoria a las filas del massismo, como candidato a gobernador bonaerense de cara al año que viene, algo que genera ruido en la interna del Frente Renovador.
Mientras la incógnita sobre el futuro político de Martín Insaurralde sigue sin resolverse (se especula con que el diputado nacional por el FpV podría pasarse al massismo), el intendente de Junín, Mario Meoni, admitió a Democracia que mantuvo un encuentro privado con el lomense para “intercambiar visiones sobre la provincia de Buenos Aires y sobre los problemas de los municipios”.
En esta línea, el jefe comunal de nuestra ciudad agregó: “Tengo una buena relación a partir de compartir generacionalmente el mismo tiempo, lo que nos acerca en función de las necesidades de los bonaerenses”.
El hecho adquiere relevancia política porque el nombre de Insaurralde, hoy dentro de las filas del kirchnerismo, suena con fuerza como candidato a gobernador por el Frente Renovador de cara a octubre de 2015, algo que si bien aún no fue confirmado públicamente, podría hacerse realidad a partir de marzo próximo o, dicho de otro modo, cuando el propio Sergio Massa anuncie su postulación a la Casa Rosada. Lo cierto es que esta reunión con Meoni y con otros intendentes massistas lo ubican al diputado con un pie adentro del Frente Renovador.
Según pudo recabar este diario de fuentes cercanas al legislador nacional, el esposo de Jésica Cirio le habría dicho al juninense “lo mismo que les dice a todos, que los intendentes son fundamentales en la próxima gestión; que desde los distritos del interior hay que cambiar la Provincia; que hay que reclamar por el fondo del conurbano; que los municipios necesitan una mayor autonomía”.
¿Adentro o afuera?
Pese a que su figura es resistida por otros dirigentes de peso del massismo, como Felipe Solá o Darío Giustozzi -ambos con aspiraciones a la gobernación bonaerense-, el diputado que encabezó la lista del kirchnerismo en las legislativas del año pasado es el candidato que mejor mide en la Provincia.
Sin embargo, aún no definió si irá por el Frente para la Victoria -en la boleta presidencial de Daniel Scioli- o por el Frente Renovador del tigrense Sergio Massa ¿La explicación? No quiere anunciar prematuramente su salida del FpV para no darles aire a otros candidatos del kirchnerismo y evitar así que crezcan en las encuestas.
Por lo pronto, ya aseguró que el 10 de diciembre renunciará a su banca legislativa para volver a la intendencia de Lomas de Zamora.
Algunos opinan que su incorporación sería “positiva” porque le quitaría al sciolismo el dirigente que mejor mide en las encuestas para la Gobernación. Otros, en cambio, advierten que su llegada sería aprovechada por el macrismo para acusar al Frente Renovador como un “maquillaje” del kirchnerismo.
Según pudo saber Democracia, entre los que son partidarios de recibir a Insaurralde en el FR se encuentran quienes no están implicados directamente en la carrera por la Gobernación, que anteponen el proyecto presidencial de Sergio Massa a los reparos que provoca la figura del ex intendente de Lomas de Zamora.
En el massismo saben que Insaurralde juega con la indefinición para instalar su candidatura, algo que a esta altura parece haber logrado, dados los números de las últimas encuestas, que lo favorecen ampliamente.
Aún con esa advertencia, Meoni se mostró abierto a su incorporación.
Colectoras
El Frente Renovador se adelantó en resolver una de las cuestiones que desvelan por estas horas a los intendentes del oficialismo: no habilitará listas colectoras en las comunas. Así, buscará proteger a los jefes comunales propios con la idea de no poner en riesgo el triunfo en diversos distritos.
La decisión adoptada por Sergio Massa apunta a que todos los dirigentes que compitan lo hagan bajo el rótulo del Frente Renovador y en aquellas comunas donde se haga imposible la unidad, se habilitarán internas. Pero la premisa es que en las elecciones generales de octubre sólo haya una boleta de candidatos massistas, de manera de evitar que se dividan los votos “abajo” y se allane el camino para la victoria de alguna otra fuerza en distritos donde dan por descontado el triunfo.
El Frente Renovador se vio beneficiado por las colectoras oficialistas en los comicios de 2013. En comunas como Ituzaingó o La Plata, por ejemplo, el kirchnerismo habilitó la participación de este engranaje electoral, lo que posibilitó que la división del voto K entre el candidato oficial del Frente para la Victoria y el paralelo (Nuevo Encuentro, Hacer por Buenos Aires o el Frente Social), ayudara al massismo a quedarse con la victoria en esos distritos.
“Se habilitarán internas, pero todo tiene que quedar resuelto en las Primarias de agosto”, dicen cerca del tigrense.
Esa idea de proteger a los distritos propios también llevó a los renovadores a que los intendentes tengan trato privilegiado. En esas comunas se buscará que el alcalde sea patrón y sota y que no tenga competencia en las Primarias.
Salvo en caso de excepciones se permitirá desafíos al jefe comunal. Y uno de ellos seguramente será San Isidro donde el intendente Gustavo Posse mantiene una disputa histórica con la suegra de Massa, Marcela Durrieu, y su cuñado, el senador provincial Sebastián Galmarini.










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