Mensaje K: “Scioli no es un incondicional”

Lo dijo el entrerriano Urribarri al justificar por qué excluyen al bonaerense de una megacumbre de gobernadores y referentes del oficialismo
La convocatoria es para el viernes y sábado próximos, en Paraná. Durante esa dos jornadas, el oficialismo reunirá a unos 500 dirigentes de todo el país, empezando por sus gobernadores, legisladores nacionales e intendentes, en una suerte de megacumbre del ultrakirchnerismo. Las características de la movida ya habían encendido luces de alerta en la gobernación bonaerense hace unos días, cuando trascendió, como anticipó EL DIA, que Daniel Scioli no estaba invitado al encuentro. Pero el impacto de la “exclusión” se multiplicó ayer, cuando el anfitrión del cónclave, el gobernador entrerriano Sergio Urribarri, explicó “las razones” por las cuales los organizadores no invitaron a Scioli: “no es un incondicional” del proyecto que lidera Cristina Kirchner, dijo, entre duras críticas a su par bonaerense.

“No fue invitado porque este espacio considera que Daniel ha dado múltiples y muy explícitas muestras de que tiene un proyecto personal”, disparó Urribarri para profundizar: “Daniel ha demostrado que su relación con este sector del oficialismo está sujeta a sus tácticas de supervivencia. El va cambiando sus tácticas de acuerdo a las necesidades que tiene”.

No conforme, el entrerriano remató la explicación de por qué no invitaron a Scioli con un duro concepto. “¿Para qué vamos a estar incómodos? Sinceremos la situación; de un lado los incondicionales, del otro lado, los no tan incondicionales”, dijo.

Las críticas de Urribarri a Scioli cobraron trascendencia porque no se trata de un gobernador oficialista más, sino del mandatario provincial más apreciado por la Presidenta, quien suele consultarlo sobre algunas cuestiones. Y en el universo kirchnerista se descuenta que el entrerriano no participó de la decisión de excluir a Scioli de la megacumbre ni definió los argumentos de esa decisión sin haberlos conversado en los más altos niveles de la Casa Rosada.

Además, este “golpe” a Scioli desde el ultrakirchnerismo se da en un momento de máxima tensión en la relación entre la Casa Rosada y la gobernación bonaerense, debido a la resistencia del gobierno nacional a prestar auxilio financiera al Estado bonaerense, que atraviesa una situación crítica, signada por un profundo déficit y demandas salariales que la administración de Scioli dice no poder satisfacer. Situación que ya se ha traducido en paros de docentes y otros sectores estatales, en un contexto que amenaza con agravarse.

Desde comienzos de año, por lo demás, Scioli viene siendo “no invitado” a encuentros de la dirigencia del oficialismo. Así ocurrió con el encuentro celebrado en febrero en Santa Teresita, encabezado por el vicepresidente Amado Boudou, y el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez, y del que participaron decenas de intendentes bonaerenses.

Ese encuentro se repetirá en los próximos días, con el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, como anfitrión. Y según trascendidos, Scioli tampoco será invitado esta vez.

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