En Mendoza, no creen que la salud de Cristina impacte en la campaña

En Mendoza, no creen que la salud de Cristina impacte en la campaña
Por el contrario, consideran que sí afectará la carrera electoral en Buenos Aires, donde su protagonismo es más activo. No estaba previsto que viniera a Mendoza. Cobos y Abraham aseguran que no habrá problemas con la gobernabilidad.

La salud de la Presidenta es una cuestión de Estado. Y a veinte días de las elecciones generales, la licencia obligatoria que deberá tomarse han generado no sólo mensajes de apoyo de referentes locales del kirchnerismo, sino también algunas preguntas en la oposición.

En el Frente para la Victoria, aseguraron que no estaba prevista la visita de la Presidenta antes del 27 de octubre para acompañar a los candidatos locales con el fin de remontar la amplia diferencia lograda por el radicalismo en las primarias de agosto. Un nuevo arribo de Cristina a Mendoza hubiera sido bienvenido, pero la estrategia del oficialismo ya estaba marcada desde el vamos: profundizar la territorialización y despegarse disimuladamente de la agenda nacional, tópicos de campaña de la oposición.

Si bien todavía la mesa chica de los cincos grandes -Francisco Pérez, Carlos Ciurca, Emir Félix, Adolfo Bermejo y Alejandro Abraham- no se reunieron a analizar este nuevo escenario político a nivel nacional y si esta cuestión de Estado que se reflejó en el parte médico dado a conocer en la Fundación Favaloro, tiene algún tipo de impacto en la campaña. Por lo pronto, los candidatos seguirán caminando por los departamentos y tratando de aprovechar la agenda oficial de Gobierno.

"En Mendoza, no", descartó el principal candidato, Alejandro Abraham, para relativizar el impacto de una situación personal que tiene, inevitablemente, su correlato político.

Mientras en el FpV muestran con optimismo el buen recibimiento que ha tenido "Mendoza propone" -el sitio web habilitado para recibir iniciativas ciudadanas-, la salud de Cristina no modificará la agenda. "Vamos a seguir con una campaña más territorial y local. No vamos a variar las estrategias, aunque claro que la salud de la presidente causa preocupación", agregó el intendente de Guaymallén.

Por lo pronto, las señales que se enviaron a Cristina fueron de apoyo. El primero de ellos, fue el gobernador Pérez que, a través de su perfil en la red social Twitter, posteó:

"Fuerza @CFKArgentina, hoy más que nunca, a tu lado".

En la oposición, también se mostraron respetuosos y enviaron mensajes de recuperación. En algunos casos, consideraron que el panorama no cambiará y que el reposo obligado de Cristina solo podría afectar la campaña en la provincia de Buenos Aires, donde las mayores chances de Martín Insaurralde -el candidato oficialista- iban de la mano de un protagonismo más activo de la mandataria.

En el radicalismo, Julio Cobos aseguró que será en el primer distrito electoral donde la licencia de Cristina se hará notar, precisamente, porque es donde se ha concentrado la campaña nacional. "Esto implicará un replanteó del oficialismo en Buenos Aires. Aca, no había ninguna visita prevista, y desde el PJ no se ve una nacionalización ni que utilicen la figura de Cristina", afirmó el ingeniero.

Para el demócrata Luis Rosales, todavía es "muy prematuro" hacer análisis sobre el impacto que podría tener la salud presidencial en la carrera electoral hacia el 27 y lo graficó de esta manera: "La pelota está en el medio del campo, todavía está picando", dando a entender que no se puede predecir si la ciudadanía despertará un sentimiento favorable hacia ella -tal como ocurrió tras la muerte del ex presidente Néstor Kirchner- o bien mantendrá el nivel de rechazo que se reflejó en el resultado de las PASO, donde el oficialismo fue derrotado.

Sin embargo, Rosales también advirtió que supone un acontecimiento de magnitud ante el cual tanto la oposición y el oficialismo tendrán que manejarse "con mucho cuidado con lo que se dice y con lo que no se dice. Y no tratar de sacar un rédito electoralista, porque puede costar errores".

En ese sentido, el Partido Demócrata envió este domingo a los medios un comunicado donde expresaba su inquietud por el estado de la mandataria.

"El problema de salud de la mandataria, que debe atenderse de manera prioritaria, conlleva para la instituciones de la república una inquietante circunstancia. Aguardan a la vida de la nación un periodo de treinta días que no estará exento de incertidumbre, cuanto más, cuando el proceso electoral se encuentra en pleno desarrollo", sostuvieron en su escrito.

Por el contrario, Cobos consideró que la institucionalidad "está asegurada". De hecho, recordó cuando Cristina fue operada de la tiroides y estuvo de licencia durante unas tres semanas, una semana menos que el reposo ahora prescripto. "No veo problemas en la gestión. Todo apuntaba a que muchas cosas se iban a dejar para después del 27, no veo ninguna acción política que sobresalga. Seguramente estará alejada pero al tanto de las cosas", afirmó el ex vicepresidente, que conoce la forma en que se maneja el kirchnerismo a la hora de resolver estas coyunturas.

El oficialista Abraham también coincidió con Cobos. "Está asegurada la gobernabilidad, porque hay equipo de gobierno. Y además, porque en estas circunstancias, el justicliamo hace causa común, se une", señaló el candidato para el Congreso. A su vez, el intendente justicialista ponderó la actitud de la oposición, cuando la noticia ocupó las primeras planas. "Hay solidaridad y prudencia en la oposición, no habrá inconvenientes propios por su enfermedad", destacó.

Por último, Rosales suscribió a la inquietud demócrata. "Más allá de la especulación, lo que corresponde es pensar en la gravedad institucional en un país presidencialista al extremo. Estamos en un momento de mucha debilidad política del partido gobernante, con un -Amado- Boudou más desgastado y un oficialismo con mucha interna", ensayó.

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