A Daniel Scioli le pagaron con su misma moneda. Martín le dijo que habla con todos, resumieron cerca de Insaurralde el café (que en realidad fue un té) en la sede porteña del Banco Provincia entre el mandatario bonaerense y el diputado por ahora K.
El aprendiz superó al maestro: en medio de los rumores de su conversión renovadora, el intendente de Lomas de Zamora (de licencia) y precandidato a gobernador apeló a la histórica proclama marca registrada de la tropa naranja para explicar las fotografías tomadas en Villa La Ñata que incomodan a la Casa Rosada.
En los próximos días vamos a tomar un café y hablar con mucha madurez, lanzó primero Scioli, el viernes pasado. Ni lerdo ni perezoso, Insaurralde capitalizó la antesala de la cumbre que, se descontaba de antemano en ambos búnkeres, no definiría nada. Fue un encuentro de gestión, le bajaron desde ambos lados el tono a la charla de media hora. En el temario incluyeron: la situación de la educación y la implementación de la Policía Local, ya que la primera escuela se inaugura en los pagos del diputado. Diálogo incomprobable a falta de testigos.
No hubo conferencia ni declaraciones posteriores. Tampoco hubo una instantánea de ambos en el encuentro a puertas cerradas. Extraño ya que en el sciolismo, y por ende en el insaurraldismo como su hijo adoptivo en la última campaña legislativa cuando el kirchnerismo lo abandonó, una imagen vale más que mil palabras de Juan Domingo Perón. Si no hay foto, no existió, es la máxima del ex motonauta, que entendió que sería Insaurralde quien se llevaría los laureles del estéril cónclave. Cualquier definición llegaría como mínimo dentro de dos meses, calculan en Lomas.
Scioli no es el único maestro de Insaurralde. El lomense replica hoy el misterio que generó Sergio Massa previo a su lanzamiento por fuera del aparato K. Aún la derrota legislativa del año pasado le dejó un piso de conocimiento que supera por amplio margen a sus posibles competidores, tanto de la interna K como en la renovadora.
El clásico optimismo sciolista no se ve afectado. Desde el día después de las elecciones dicen que se pasa y todavía no lo hizo, confían sobre quien supo recorrer hasta hace poco los municipios como un virtual ministro provincial sin cartera.


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