El candidato a diputado del Frente Renovador se mostró junto a sus referentes locales y provinciales. Afirmó que "es tiempo de que la dirigencia exprese lo que la gente nos dice en la calle y deje de discutir sobre sus intereses". También habló sobre la coincidencia de su llegada a la ciudad con parte de los principales dirigentes kirchneristas.
Con esas palabras, el intendente de Tigre y candidato a diputado nacional por el Frente Renovador, Sergio Massa, definió ayer en Bahía Blanca cuáles serán los ejes de su campaña para enfrentar al kirchnerismo en las elecciones primarias del 11 de agosto y las legislativas finales del 27 de octubre.
Acompañado por el dirigente justicialista Dámaso Larraburu, el primer candidato a concejal Julián Lemos (hoy edil de Unión Pro), la postulante a diputada provincial María Marta Corrado, el exgobernador bonaerense Felipe Solá, y el extitular de la Unión Industrial y también aspirante a diputado José Ignacio de Mendiguren, Massa comenzó su agenda de actividades en la ciudad con una reunión con referentes de distintas asociaciones civiles dedicadas a prevenir y combatir la violencia de género y abuso infantil.
Luego ofreció una conferencia de prensa en la sede del Club Sportiva, en la cual destacó que su espacio pretende convertirse en referente "de los desocupados, de los miles de chicos de entre 16 y 25 años que ni trabajan ni estudian porque no tienen oportunidades, y de la clase media de todo el país".
"Es importante que todos esos sectores de la sociedad tengan una voz de representación que permitan que en la discusión de la política también estén planteadas las soluciones de sus problemas. Queremos combatir la inseguridad y los problemas que algunos esconden bajo la alfombra", afirmó.
También sostuvo que "no se siente dueño ni conocedor de todos los problemas de la Argentina" pero sí tiene la capacidad para formar un buen equipo de personas que puedan representar a diferentes sectores.
"Creemos que es tiempo de que la dirigencia exprese lo que la gente nos dice en la calle, y deje de discutir sobre sus intereses, que sólo tienen que ver con problemas de egos de algunos dirigentes", manifestó.
Agregó que la inflación es un "cáncer que carcome el bolsillo de la gente" y aseguró que para controlar la situación se debe impulsar la normalización del INDEC.
"Para bajar la fiebre tenés que saber cuánta tenés de verdad", sostuvo.
Siguiendo con la economía, dijo que se debe revisar la política tributaria para reformar el Impuesto a las Ganancias. "Muchos de los impuestos que nacieron en un estado de emergencia se transformaron en permanentes", aseveró.
Sobre los resultados de las encuestas dadas a conocer el pasado fin de semana, que lo muestran varios puntos por encima del candidato kirchnerista Martín Insaurralde, sostuvo que "sólo muestran una foto del momento y que pueden expresar un estado de ánimo".
"Sabemos que será una elección difícil, que encaramos un camino de independencia del gobierno nacional, pero que también debemos enfrentar aparatos políticos importantes", sostuvo.
En tal sentido añadió que no pretende confrontar ni responder a lo que puedan decir los dirigentes kirchneristas.
"No pensamos entrar en la lógica del agravio, sino dar una vuelta de página en la política y pasar a la lógica de la propuesta", aseguró.
No a la re-re. Al momento de ser consultado sobre cuáles son las diferencias que mantiene con el gobierno nacional, contó que el lunes venidero se dará a conocer un documento firmado por varios candidatos en el cual quedará establecido que ninguno de ellos apoyará una eventual reforma constitucional ni la reelección indefinida de presidentes o gobernadores.
"Nuestro desafío es aprender a pensar que la Argentina se construye cuidando lo bueno y corrigiendo lo malo. No somos un espacio que se considere fundacional ni nos creemos salvadores de la Patria".
También se expresó sobre la coincidencia que hubo en su llegada a la ciudad con la de los candidatos del oficialismo. Y se le consultó sobre los dichos vertidos por el gobernador Daniel Scioli, de que se había quedado cerca de la Casa Rosada porque es un "agradecido".
"Creo que es sano que haya coincidencia de lugares y de agenda para que la gente pueda comparar, lo bueno de la democracia es que la gente puede elegir", señaló mientras que prefirió no responder a los dichos de Scioli al asegurar que "sólo me voy a hacer cargo de lo que digan mis candidatos".
Bevilacqua, lo nuevo y el miedo
Al momento de dar una opinión sobre el intendente bahiense Gustavo Bevilacqua, Massa destacó que "le tocó hacerse cargo del municipio cuando no lo esperaba" y que cuando se asume un compromiso de esa manera puede resultar incómodo.
"Le deseo suerte, que le vaya bien, es importante que cuidemos las gestiones locales porque son los funcionarios que más cerca están de la gente", dijo.
Luego sostuvo que "así como los 21 intendentes que me acompañan en este espacio decidieron hacer algo nuevo, sería lindo que algún día sea parte de los que se animan a construir. De otra manera te quedás atrapado en el miedo".
El exjefe de Gabinete de la Nación agregó que algunas de las soluciones a los temas de la ciudad, como por ejemplo el mal estado del agua, requieren de la descentralización o de un mayor esfuerzo provincial.
En referencia a nuestra ciudad dijo que "soñamos que esa capitalidad que representa Bahía Blanca para todo el sur se vea reflejada con una descentralización a nivel municipal. De esa manera el bahiense no tendría que viajar 800 kilómetros para realizar trámites o pedir el asfalto para pavimentar una cuadra".
Endurecer las penas a abusadores
En cuanto a temas judiciales, Massa explicó que considera necesario un endurecimiento de las penas a violadores, abusadores y a quienes sean encontrados culpables del delito de trata de personas, a la vez que agregó que promoverá la imprescriptibilidad de esos delitos si hay vínculos familiares.
"Así como tuvimos la capacidad de poner el peso de la ley contra quienes usaron al Estado y las armas para desaparecer personas, también debemos tenerla para caerles a los que cometen esos delitos", sentenció.
Respecto de la posible baja de imputabilidad, dijo que "mientras tengamos 800 mil jóvenes de entre 16 y 25 años que no estudian ni trabajan, y no se cuente con estructuras sociales, deportivas y sanitarias con capacidad de contener a esos chicos, no se puede pensar en aplicar penas".
"Tenemos que aprender a no tirar la mugre abajo de la alfombra. Nos falta la presencia del ministerio público fiscal y del Estado para contener a los chicos", dijo, a la vez afirmó que "la fiscalía que conduce María Marta Corrado debería estar multiplicada por cientos en todo el país".
Inseguridad y tecnología para combatirla
Massa expuso el trabajo de prevención contra el delito que desarrolló en el municipio de Tigre, en el cual, según aseguró, existen unas 1.000 cámaras de seguridad monitoreadas por 300 personas durante las 24 horas.
"Además tenemos a la totalidad de los comercios conectados a un sistema llamado Alerta Tigre, que reporta incidentes mediante un botón antipánico, de manera similar a la que lo hacen todos los colectivos o transportes escolares de la ciudad", contó.
Anticipó que en estos momentos se encuentran trasladando esas tecnologías a todos los hogares, lo cual permitirá a los vecinos convocar a la policía, bomberos o ambulancias con sólo apretar alguno de los botones con los que cuenta el sistema.
"Para ofrecer datos concretos, desde que mejoramos el sistema de prevención, Tigre pasó de tener 120 robos de autos mensuales a sólo 20, lo que significa que teniendo políticas proactivas en la prevención se puede mejorar", dijo.









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