El presidente del PJ provincial, Rubén Marín, se mostró conforme con el documento que se consensuó en el Congreso partidario del sábado en General Pico en el que se respaldó al gobierno nacional de la presidenta Cristina Fernández; pero afirmó que el ataque de "patotas" que tuvo como blanco a las filas de Convergencia "fue armado" y algo "nunca visto" en la provincia, y que eso no ayuda a la unidad del peronismo.
"Antes se determinaron los conceptos que queríamos que quedaran expresos y todos estuvieron de acuerdo con eso. El objetivo era un documento que diera pautas y un aval irrestricto al gobierno nacional, y un reconocimiento al que fue presidente del partido, Néstor Kirchner. Y es importante el acompañamiento a la presidenta Cristina Fernández. El documento para nosotros fue importante y también que se haya contado con el acuerdo de todos", dijo.
El titular del PJ provincial repudió los ataques por parte de las filas de la Uocra a sus seguidores. "Se había prometido un congreso que iba a ser una fiesta, para algunos habrá sido una fiesta, no para nosotros", indicó.
"Particularmente -continuó- no se pudo hablar en el Congreso, creo que la idea era de que no se dejara hablar a los congresales. Fuimos de oyentes, o testigos, mejor dicho. Realmente no fue un congreso, salvo por el documento. No existió como congreso, no se escuchaba nada. Los que hablaron fueron tapados por los bombos, de eso fuimos testigos, sólo hablaron determinados dirigentes a los que dejaron hablar. Lo único que nos quedaba era mirar absortos lo que pasaba, porque escuchar no se escuchaba nada, salvo que alguno tuviera la voz de tenor".
Marín relató sobre los incidentes: "No dejaron entrar a la gente de Convergencia. A los nuestros les pegaron, fue una patota no improvisada que les pegó a chicos, mujeres, hombres. Una vergüenza que esto haya ocurrido. Había que ver el estado en que se encontraban algunos (de ellos), esto lo había visto mucho en Buenos Aires, pero no en la provincia".
Sobre los agresores, afirmó que "están individualizados, esto no lo habíamos visto antes en La Pampa, nunca habíamos tenido una patoteada tan organizada como la vista. Es un vergüenza para La Pampa y para el justicialismo. La intención era provocar por parte de esta gente, que no era mucha, la mínima".
Cuando se le preguntó si habría sido el diputado Roberto Robledo quien había ordenado el ataque, Marín no quiso señalar responsables, pero afirmó: "Esto no ayuda a la unidad, sino a generar más dispersión. Con estas acciones, volver a su cauce a nuestra gente no va a ser fácil. Esta acción patotera en un congreso, tan ordenada y preparada, casi te diría que fue una emboscada. Porque golpearon, separaron a chicos de mujeres y grandes, la policía no sabía que hacer, hasta secuestraron unos cuarenta cuchillos de esta gente".
-Antes del congreso usted habló de la posibilidad de renunciar como presidente del partido por las diferencias con la Línea Plural, ¿cómo sigue ahora?
-Antes de fin de año vamos a resolver, este congreso (los incidentes) tuvo un destinatario concreto que fue la gente de Convergencia, hubo connivencia (con los agresores) para que eso ocurriera. Este hecho no fue aportado por un solo sector. Si buscan la unidad con esto no lo logran. Es algo incomprensible.
-Se habla además de que hay un acuerdo entre Verna y Marín para los cargos para las elecciones de 2011.
-De acuerdo ni hablamos, no podemos hablar. No nos ponemos de acuerdo en un documento, menos vamos a poder hablar de lo electoral.




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