La planta demandó una inversión de 1.200.000 pesos y se construyó con fondos aportados por la Secretaría de Ambiente de la Nación.
“Es la segunda planta de procesamiento y disposición final de residuos domiciliarios de la provincia. La primera se inauguró el 13 de julio en Makallé”, recordó la funcionaria. Los fondos fueron aportados por la Secretaría de Ambiente de la Nación. Tiene una inversión de 1.200.000 pesos, de los cuales 700 mil fueron destinados a maquinarias, y 450 mil a la obra civil”, detalló.
La planta tiene cerramiento perimetral, una garita para control de acceso, portón, calles de acceso y circulación interna, playa de estacionamiento, galpón cerrado donde se realizará la separación y enfardado de residuos y las instalaciones de recupero y una cava para relleno sanitario donde se enterrará lo que no se puede reciclar.
“Villa Ángela ha comenzado la tarea de recolección diferenciada en dos barrios, donde los vecinos colocan en una bolsa todo lo que se puede reciclar, y en otra el resto de los residuos que no son reciclables”, explicó Serrano.
“En el lugar funciona también una estación de compostaje donde se aprovecha los residuos orgánicos para hacer fertilizantes. Se está trabajando en un Centro Ambiental donde se tiene un vivero, y un lugar educativo que puede ser visitado por las escuelas”, añadió.
“La semana pasada se trabajó en una mesa intersectorial donde participan muchos actores clave de la comunidad para armar una mesa de educación ambiental a escala local y poder trabajar a favor de una vida mejor para todos”, sostuvo.
Serrano explicó, además, que los residuos sólidos son todos aquellos residuos no líquidos que se generan en la actividad cotidiana, como restos de comida, telas, cartones, papel o plásticos.
“En la actualidad casi todos los productos vienen envueltos en plásticos. Si podemos recuperar un porcentaje importante de los residuos, ese recurso se podrá usar para generar otros productos”, señaló.
“En la planta se podrán recuperar las botellas plásticas, que se separan por color y se enfardan. También se separan los envases de vino, salsas o leche que vienen en Tetra Pak que tienen valor comercial. Y por supuesto también vidrios y cartones”, indicó.
“En la región no tenemos una planta que pueda reciclar el PET, entonces eso se lleva a Rosario, Santa Fe o Buenos Aires donde hay empresas que hacen esa tarea. La tarea del municipio termina en el enfardado. Después lo vende y si bien con esos ingresos no alcanza a sustentarse, la tarea que realiza es importante porque la planta presta, sobre todo, un servicio ambiental”, observó.
Serrano explicó que además se están construyendo ocho plantas más de tratamiento en Pampa del Infierno, Charata, Colonia Elisa, Castelli, General San Martín, La Leonesa, Fontana y Tirol.
“En Machagai se está haciendo un sitio para la deposición final de los residuos, ya que es la única localidad de la provincia que hace recolección diferenciada, y por lo tanto cuenta con un galpón con una prensa para realizar la tarea”, explicó la funcionaria.


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