Faltaron cuatro representantes. El domingo serán electos en complementarias, porque los comicios del 23 de agosto, en sus pueblos, se anularan por incidentes El gobernador les tomó juramento ayer a 89 de los 93 nuevos comisionados rurales
La mayoría lo hicieron con la fórmula convencional: por Dios, la Patria y los Santos Evangelios. Pero hubo quienes añadieron la memoria de algún familiar, el nombre de su pueblo, a San Expedito, a la Virgen del Valle o a la Pachamama. Ayer al mediodía, juraron en el teatro San Martín 89 de los 93 comisionados rurales de la provincia.
Sólo faltaron los de los cuatro pueblos que celebrarán elecciones complementarias el domingo, luego de que se anularan los comicios de agosto por incidentes y quema de urnas (San Pablo y Villa Nougués, Sargento Moya, Los Ralos y San Ignacio).
La ceremonia estaba prevista para las 12. Los comisionados, sin embargo, llegaron mucho más temprano acompañados de familiares y de militantes. Las expectativas bullían y los nuevos responsables de los pueblos iban y venían por la sala. Posaban para fotos y hablaban sin parar por sus teléfonos celulares.
La directora de Ceremonial, Patricia Ibazeta de Posse, tomó asistencia desde el escenario y explicó a los electos cómo debían jurar. Cuando estuvieron todos, el gobernador Juan Manzur y el vicegobernador Osvaldo Jaldo entraron en escena. Lo hicieron acompañados de los ministros del Interior, Miguel Acevedo; de Seguridad, Gobierno y Justicia, Regino Amado y de Desarrollo Social, Gabriel Yedlin. También del diputado electo José Orellana.
Por grupos de a seis o siete, fueron jurando. Entre los 88 oficialistas estuvo también el opositor Reinaldo Rafael Navarro. El amayista se postuló por un acople del “Acuerdo para el Bicentenario” y ganó en El Puestito (departamento Burruyacu).
“Diálogo y consenso”
“Recién cuando los abrazaba y sentía su fuerza y afecto, a varios les preguntaba qué iban a hacer ahora”, lanzó Manzur parado en el centro del escenario. Todas las miradas se concentraron en él esperando una infidencia. “Me dijeron que se iban a laburar ¡Eso es lo que queremos! Que cada uno vuelva a su pueblo y se junte con su gente. Las elecciones pasaron, ahora necesitamos diálogo y consenso”, gritó el mandatario entre carcajadas.
Luego, agradeció el acompañamiento del “interior”, pero reconoció: “hay una deuda grande. Se hizo mucho pero falta. Vamos por todo lo que falta”.
Tras el acto, ahondó en estos conceptos y afirmó que los dirigentes deben “deponer las actitudes que no construyen”, en relación a las internas.
El ministro Acevedo, por su parte, consideró que Jaldo le dejó “una vara alta”: “el compromiso es trabajar más y mejor, con un ordenamiento que cada vez se profundice más”.





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