A Manino ya le sacaron bolilla negra en la policía: ¿”Figuretti”?

A Manino ya le sacaron bolilla negra en la policía: ¿”Figuretti”?

El flamante secretario de Seguridad “Manino” Iriart no ha tenido un buen debut en sus funciones. Según la información recogida por mdphoy.com , Iriart se ha caracterizado en sus primeros movimientos, con un desconocimiento pronunciado de normas mínimas de procedimiento, tanto policiales como judiciales, que comprometen a los funcionarios.

Su tarea eminentemente política, ya que su especialidad son las vaquillonas con cuero, las porristas naranja y el concurso de penales en el Estadio Único de Las Toscas en temporada alta, ha provocado un fuerte rechazo, en especial entre la jerarquía Departamental.

Malos modales, imperativo y llamativamente inquisidor, el puntero político de Daniel Scioli a quien el diario La Nación le adjudicó un ataque a una caravana de micros de Martín Insaurralde, no se ha granjeado la simpatía de la fuerza policial bonaerense. ¿Y este quién se cree que es, Berni? dijo una de nuestras fuentes, quien aseguró además que Iriart es informado por algún canal, aún de los procedimientos que son más reservados, por una obvia razón de estrategia y la aplicación del protocolo de la fuerza bonaerense.

“Manino”, que no ha formado parte ni integra ninguna comisión relacionada a temas de seguridad, en la Cámara de Diputados de la Provincia, lo cual habla a las claras de su falta de especialidad en la materia, se ha presentado sorpresivamente en operativos policiales, impartiendo órdenes y desbordando la autoridad de la policía, lo que ha provocado enorme fastidio.

El funcionario de Scioli, injertado en el Departamento Ejecutivo de la MGP, es notorio que intenta ganar protagonismo armado escenas, con el objetivo de ganar prensa. Y cabe como reflexión, que dada la situación de la seguridad en Mar del Plata, es un acto suicida captar todos los focos de atención, lo cual queda en evidencia con los hechos ocurridos en las últimas horas, en uno de los cuales, por ejemplo,  prendieron fuego a un joven empleado nada menos que en la calle Güemes.

Otra instancia difícil para Iriart, será la anomia de la administración municipal, ya comprender su operatividad es todo un tema, en especial cuando se arranca de un desconocimiento absoluto y los recursos no abundan. No es lo mismo distribuir subsidios alegre y discrecionalmente, dejando a ONGs colgadas, que sacar chapa política con la problemática más grave de la ciudad de la Provincia en general. Todo propio de un paracaidista sin red.

El hecho de brindar dos números de teléfonos móviles de manera pública, fue tomado como un acto demagógico, de tal forma que fueron saturados en cuestión de horas, y no se tomó en cuenta que Daniel Scioli canaliza todo a través del 911. No es cuestión de voluntarismo y destajo revertir esta situación, sino sería sumamente fácil terminar con el flagelo.

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