El macrismo culpa al dueño del local y la oposición va por Montenegro

En diálogo con LPO, el titular de la Agencia de Control, Javier Ibañez precisó que investigarán al dueño del bar y al arquitecto que firmó los planos del local bailable. Pero la oposición ya apunta al ministro de Seguridad Montenegro, como responsable político “del descontrol de la Agencia de Control”.
Cuando apenas se cumple un mes de la tragedia de Villa Urquiza, la caída del vip de un boliche en Palermo, que causó la muerte de dos chicas, no hace más que desnudar la red de corrupción que habita en el área de control de habilitaciones de la Ciudad.

“El responsable político del descontrol en la Agencia de Control es Guillermo Montenegro”, denunció ante LPO el legislador Eduardo Epzsteyn (bloque Diálogo por Buenos Aires) quien precisó que “sistemáticamente en Buenos Aires se hacen recitales en bares, se evade la ley y nadie hace nada”.

Montenegro es el responsable del área de Seguridad desde que asumió Macri y de él depende la estructura de la Agencia de Control (de la que Oscar Ríos se fue trás el escándalo por el derrumbe de Villa Urquiza). También bajo su órbita está la cuestionada Dirección General de Habilitaciones y Permisos (que gestiona Martín Farrell) y la Dirección General de Fiscalización y Control (cuya titular es Vanesa Berkowski). Hoy, todas estas dependencias están siendo analizadas.

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La habilitación de Baera en la página de la Agencia de Control.

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“La falta de control es impunidad. Qué sentido tiene endurecer la ley si luego no se controla como corresponde”, se preguntó hoy Diana Maffia (Coalición Cívica). “No sería el único caso de locales con una fachada y que en realidad funcionan como boliches pero que no cumplen con las licencias que sí deben cumplir los boliches”, se sumó al debate Aníbal Ibarra. "Desde Cromañon parece que nada ha cambiado. Es el segundo derrumbe en dos meses. Que tipo de control realiza el gobierno de Macri?", indagó Pino Solanas.

El eje de la discusión es hoy una forzada interpretación de la Resolución 1010, sancionada durante la gestión de Aníbal Ibarra, utilizada por la Agencia de Control Gubernamental porteña para permitir la realización de recitales y shows en lugares no habilitados para ese fin.

En una nota del mes de mayo, LPO incluso publicó textualmente que había denuncias de “pago de coimas para concretar el mismo tipo de corrupción que hizo posible la tragedia de Cromañón”.

Sobre la irregularidad detectada, la diputada peronista Silvina Pedreira presentó este mediodía un Pedido de Informes al Ejecutivo para “dilucidar el uso que tenía el local bailable”, debido a que hay una gran diferencia entre el rubro salón de fiestas y boliche. “Necesitamos determinar la responsabilidad que tiene el gobierno de la ciudad. Si funcionaba como boliche bailable, estamos ante un nuevo caso de negligencia por parte del estado”, puntualizó Pedreira.

Según la información oficial, el boliche Beara, ubicado en Scalabrini Ortiz 1638, estaba habilitado desde el 28 de agosto del año pasado como restaurante, café bar y casa para fiestas privadas, bajo la titularidad de Viejo Sabio S.A., cuyo presidente es Agustín Drobila. El local, de casi 492 metros cuadrados, tenía permiso para que ingresen 491 personas.

Se podría haber evitado el desastre, con sólo mirar Internet

El sitio del boliche Beara (beara.com.ar) publicitaba hasta entrada esta mañana, más de 50 shows en vivo, e incluso decía que desde 2009 todos los jueves había presentaciones de bandas. (en las últimas horas la página fue vaciada de contenidos).

Sin embargo, en el sitio web del gobierno porteño “Salí seguro” se publicitaba al sitio como un bar, donde además se podía bailar. Nada decía de recitales.

Respecto de esta grave irregularidad, voceros del gobierno porteño respondieron “Te imaginás que los inspectores no van a estar viendo las páginas web?” y continuaron en su postura, “Es fácil hablar de futbol un domingo con el diario del lunes”.

Sobre este punto, el titular de la Agencia de Control dijo que antes de agosto de 2009 el local tuvo dos clausuras por “desvirtuación de rubro”, pero que la Justicia levantó ambas. Resolvió en primer término, levantarle a los dueños la multa que era de 5.000 pesos y luego, ante la reincidencia de la falta, directamente desestimó la clausura dispuesta.

Como en Urquiza, el gobierno porteño va por el responsable de la construcción del local

Horas antes de asistir a la Legislatura porteña a dar explicaciones frente a los presidentes de bloque de las distintas fuerzas, el Jefe de la Agencia de Control Javier Ibañez adelantó a LPO que investigará “al matriculado que firmó los planos” del local Beara, cuyo vip anoche se derrumbó provocando la muerte de 2 chicas y 20 heridos.

“El plano de un local bailable se hace calculando un coeficiente de seguridad mayor que el de una casa, por ende hay que analizar por qué la estructura del vip falló y se desplomó”, respondió Ibañez.

Respecto de la irregularidad en que se hallaba el local, habilitado para fiestas privadas y no para recitales, Ibañez contestó que “en una fiesta privada, como un casamiento o un cumpleaños, también puede haber una banda tocando; ese no es el punto. El hecho es que ante la fuerza del salto de varios chicos, se soltaron las vigas de costado y el piso cayó”.

Ibañez confirmó que el entrepiso caído tiene portabilidad de acero (el nombre técnico es steel-frame) y está revestida de durlock; en respuesta a las denuncias que dicen que se trataba de una estructura precaria. También confirmó que en las 9 inspecciones que se realizaron, no se detectaron irregularidades.

Horas antes, Rodríguez Larreta había apuntado al dueño del local: "Por los testimonios entendemos que hubo un mal uso de las instalaciones, no es un problema de capacidad del lugar, sino que hubo muchos en el entrepiso".

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