Macri y Vidal visitaron Tres de Febrero: el saldo para Valenzuela y el desafío para las PASO

Macri y Vidal visitaron Tres de Febrero: el saldo para Valenzuela y el desafío para las PASO

La semana pasada fue una de las mejores semanas para la gestión de Diego Valenzuela. Al respecto cabe hacer algunas consideraciones, aunque se constata la existencia de un desafío, para el jefe comunal y para Cambiemos.

La semana que comenzó la campaña fue una de las mejores semanas para la gestión de Diego Valenzuela. Quizás, la mejor desde que asumió en diciembre de 2015. Esto se debe a que recibió las visitas de las dos figuras principales de Cambiemos.

El lunes el presidente Macri recorrió las obras de Metrobus Ruta 8, para luego dirigirse a Villa Bosch; por su parte el martes María Eugenia Vidal entregó escrituras en el CEDEM 2. De ambas, la más significativa fue la del mandatario, por lo sorpresivo, y porque funcionó como puntapié inicial de la campaña bonaerense.

Al respecto cabe hacer algunas consideraciones. La más obvia es el reconocimiento que implican las bajadas. “Tiene que ver con un círculo virtuoso, gestión traducida en obra pública que se inaugura, ahí se ve la articulación con Nación y Provincia. Eso genera la retribución de los vecinos, que es lo que quedó demostrado en las visitas”, comentan desde el Palacio Municipal.

Agregan, acordándose de la oposición, que la visita de Macri demostró que los escraches que sufrió son “armados”. Aseguran que el presidente se manejó con comodidad –lo mismo dicen de Vidal- logrando cierta cercanía con los vecinos presentes. Esto se debió, en parte, al excesivo hermetismo con que se manejó la previa. Casi nadie estaba al tanto de la visita, ni siquiera el presidente del HCD Sergio Iacovino.

Otro punto a tener en cuenta es el tan mentado “arrastre” de votos. Si bien lo novedoso fue la visita de Macri, no es la primera vez que Vidal visita el distrito. Lo cierto es que, consideran en el valenzuelismo, los guarismos auspiciosos que prevén hacen que las bajadas del presidente y la gobernadora respondan a la consecución de votos para Cambiemos, basadas en la buena gestión de Valenzuela.

Así, este “círculo virtuoso” se completaría: gestión-retribución de vecinos-votos para Cambiemos. Sin embargo, el último punto tiene que ver con lo anterior, con el “arrastre”. Acá puede dejar de ser color de rosas y plantearse un desafío. Desafío que, en definitiva, no es otra cosa que el problema que viene teniendo el oficialismo para esta elección de medio término: la vinculación entre los activos políticos de Vidal y Valenzuela, y las candidaturas de Esteban Bullrich y Hernán Lorenzo.

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