El macrismo le propuso al diputado del justicialismo bonaerense Felipe Solá formar junto a Francisco de Narváez un interbloque en la Cámara Baja que alcanzaría las 32 bancas, con el fin de fortalecer el reciente acuerdo electoral sellado por las tres fuerzas.
Conforme a la estrategia del líder del PRO, ambos diputados se reunieron el último jueves y comenzaron a dialogar sobre la posibilidad de que el acuerdo entre Macri, Solá y De Narváez para marchar juntos en la provincia de Buenos Aires durante las elecciones legislativas, tenga su reflejo en la Cámara Baja.
Según detallaron allegados a Pinedo, "sólo falta la respuesta de Solá", para luego comenzar con el armado del interbloque que intentará llevar adelante "acciones coordinadas y el armado de equipos de trabajo".
Las fuentes consultadas relataron que "sólo resta sumar a Solá" porque De Narváez ya forma parte de un interbloque con el PRO, y si bien la relación entre ambos se había oxidado, el nuevo acuerdo electoral permite suponer al macrismo que el empresario volverá a trabajar junto al bloque que preside Pinedo.
Si la iniciativa parlamentaria tiene éxito, entre los tres bloques alcanzarían aproximadamente los 32 escaños al integrar a diputados del Frejuli, Recrear, Paufe, Movimiento Popular Neuquino y el Partido Demócrata de Mendoza.
Así, el nuevo interbloque de centroderecha quedaría en tercer lugar, detrás del oficialismo y del que conforman la Coalición Cívica, la UCR y el socialismo, que suma 52 bancas.
De esta manera, en la Cámara Baja quedaría plasmado el nuevo mapa electoral que, de cara a los comicios de octubre, reconoce hasta el momento tres grandes fuerzas: el kirchnerismo, el denominado panradicalismo y la nueva alianza entre el PRO y el peronismo disidente.




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