El jefe de gobierno porteño dijo que no cree que no se pueda gobernar sin el PJ a favor y desafió: "Si no nos pudieron parar siendo gobierno nacional y nosotros de un distrito, menos lo van a hacer cuando nosotros seamos gobierno"
En la antesala de un año electoral, el jefe de gobierno porteño y candidato presidencial Mauricio Macri pretende mostrarse fuerte y desafió a todo el arco peronista con su gestión en la Ciudad de Buenos Aires como bandera y destacando que pese a los "bloqueos que le impusieron desde el gobierno nacional durante su gestión", pudo mantenerse en pie.
"Gobernamos a pesar de tener el gobierno peronista más hostil desde el primer Perón a la fecha. Si no nos pudieron parar siendo gobierno nacional, menos nos van a poder parar con las reformas que queremos hacer cuando nosotros seamos gobierno nacional", sostuvo el líder del PRO, en diálogo con Radio Mitre.
"No es cierto que no se pueda gobernar sin el PJ. Eso es lo bueno de esta campaña, porque ante cada afirmación, vamos a poder demostrar dónde hubo más gestión, más gobierno, y claramente es en la Ciudad de Buenos Aires. Y todo lo que hemos hecho para que funcione todo mejor (educación, salud, transporte) fue a pesar del gobierno nacional y no gracias al gobierno nacional", reiteró Macri.
Dijo que en caso de que gane Daniel Scioli o Sergio Massa, "tratará de mostrarles cuál es el camino". "Trataría de organizar lo que hemos hecho y trataría de ayudar y decir que 'por acá no es'. Con este gobierno traté pero no me fue bien, salvó la última mesa con transporte y la Autopista Illia. Alentaría a los que conduzcan que hay una visión distinta", señaló.
"No creo que el PJ pueda ponerse en contra porque las medidas van a tener tanto apoyo nacional que no se van a poder oponer", pronosticó.
Asimismo, vaticinó que en caso de llegar a la Casa Rosada, intentará que los cambios no golpeen al conjunto de la población. "El 2015 será un año histórico porque se va dar un debate sobre el cambio en la Argentina. Queremos un cambio lo menos traumático posible. Venimos de muchas cosas traumáticas. Debe ser un cambio en el que todos sepamos a dónde vamos. No un cambio generado por un iluminado. Basta de líderes mesiánicos. Tiene que ser un conductor con un equipo amplio para que todos entendamos a dónde vamos y ahí generamos entusiasmo", agregó un optimista Macri.
"La Argentina reclama un liderazgo moderno que explique qué vamos a hacer. Empezando una revolución educativa y un plan de infraestructura que mueva al país. Hay que apuntar a que toda la materia gris que perdimos vuelva al país. Tengo conciencia de que puedo ser presidente. Es increíble lo que he recorrido. Lograr que después de 25 años de que gobiernen los mismos, tener la posibilidad de que algo diferente gobierne, es positivo", remarcó.



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