El acuerdo sellado éste sábador entre ambos dirigentes fue solo a nivel nacional y no para la elección a jefe de Gobierno. Prometieron igual que no habrá golpes bajos en la campaña.
El acuerdo entre el PRO y la Coalición Cívica-ARI a nivel nacional que firmaron ayer Mauricio Macri y Elisa Carrió tendrá su primera prueba de fuego en las elecciones porteñas. Allí ambos espacios competirán para imponer al nuevo jefe de Gobierno de la Ciudad.
Así, Martín Lousteau, como representante de UNEN, irá contra el candidato del PRO, que surgirá de la interna que disputarán la senadora Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete porteño Horacio Rodríguez Larreta, el senador Diego Santilli y el legislador Cristian Ritondo.
Así, entre abril y julio, durante el proceso electoral porteño, el PRO y la Coalición Cívica –que a nivel local sigue formando parte de UNEN– serán rivales. En agosto, para las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias nacionales ya formarán parte de un mismo espacio.
Desde ambos sectores justifican que siempre tuvieron en claro que la unidad tiene que ver una coyuntura nacional, en donde consideran que es necesario unir fuerzas para llegar al poder. En lo local, en cambio, explican que pueden mostrar sus diferencias manteniendo siempre una campaña sin golpes bajos.
Esa situación ya se evidenció en las flores que se tiraron mutuamente Michetti y Lousteau, que son amigos además de contendientes. La Senadora del PRO también es amiga de Carrió, y fue una de las que trabajaron para el acercamiento que se concretó ayer.
La idea de los creadores del acuerdo es poder replicar el armado en otras provincias.
En algunas, sin embargo, tendrán ciertas dificultades. Es el caso de Santa Fe, por ejemplo, donde se realizó ayer el congreso de la Coalición Cívica local, y se ratificó la pertenencia al Frente Progresista Cívico y Social que allí mantienen con radicales y socialistas. Este espacio se enfrentará al PRO en las próximas elecciones.






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