El ex presidente brasileño, Luiz Lula da Silva, afirmó haber dejado el Gobierno con la "cabeza erguida" al volver a Sao Bernardo do Campo, ciudad del cordón industrial de San Pablo, donde fue homenajeado por sindicalistas.
Lo hizo en un escenario montado cerca de su departamento, donde volvió a residir tras ocho años de gobierno en Brasilia, concluidos ayer cuando fue sucedido por la presidente Dilma Rousseff.
"Amen a Dilma como me amaron a mí" dijo Lula al público que se dio cita para recibirlo en su retorno a la ciudad en la que actuó como dirigente del sindicato de metalúrgicos en la década de 1970.
Lula dijo que tomará unos 20 días de vacaciones junto a su esposa para poner "la cabeza en su lugar" y definir su futuro político en Brasil, así como en actividades en América Latina y África.


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