Visitará México, Cuba, Haití y El Salvador. En la cumbre del Grupo de Río, en Cancún, apoyará la queja argentina contra Gran Bretaña y pedirá cortar con el aislacionismo de Honduras. Créditos y encuentro con Fidel en La Habana
Por donde se la mire, será una gira con la impronta propia de los jefes de Estado que ya han ganado un lugar de liderazgo indiscutible. Lula hará buenos gestos hacia Washington y Cuba, tenderá una mano solidaria al pueblo haitiano y aprovechará a buscar una ampliación de las inversiones brasileñas avanzando hacia un acuerdo de libre comercio con México.
El mandatario brasileño arribó anoche a Cancún, donde participará de la II Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC) y de la XXI reunión cumbre del Grupo de Río. Más allá de la agenda oficial de esas cumbres, que incluye una respuesta a la devastada Haití y el impacto de la crisis internacional en la región, la delegación brasileña llegará con dos temas importantes en carpeta: romper con el aislacionismo de Honduras y buscar su reinserción en la OEA y la demanda de la Argentina de formalizar una queja contra la exploración petrolera británica en las Islas Malvinas. (ver pág 8)
Luego de darle refugio en su embajada de Tegucigalpa a Manuel Zelaya, el presidente constitucional de Honduras derrocado por un golpe de Estado, ahora el gobierno brasileño estaría dispuesto a seguir los pasos de Estados Unidos y un puñado más de países, entre ellos Colombia, que reconocieron la elección del presidente Porfirio Lobo, ocurrida el 29 de noviembre pasado. Lula "no quiere que perdure una situación de ruptura de diálogo con el gobierno hondureño. Continúa preocupado por el precedente de ruptura institucional, pero considera importante el retorno de Honduras a la OEA", dijo su vocero, Marcelo Baumbach.
El martes está previsto un almuerzo de Lula con su par mexicano, Felipe Calderón, con quien tratará el lanzamiento de las negociaciones para sellar un acuerdo de libre comercio entre ambas economías, las más grandes de América latina.
El miércoles Lula iniciará la cuarta visita a Cuba desde que llegó al poder en enero de 2003. La agenda incluye un "encuentro de amigos" con Fidel Castro y reuniones con presidente cubano, Raúl Castro. Pero antes, la primera actividad será una visita a las obras de ampliación del puerto de Mariel, próximo a La Habana, para las que Brasil ya ha otorgado créditos por u$s 150 millones, que podrían llegar a ampliarse a u$s 500 millones.
Desde La Habana, Lula viajará hacia Puerto Príncipe donde esperar estar en el lanzamiento de la construcción de una planta hidroeléctrica financiada por Brasil. La última escala será El Salvador.




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