Los comicios son claves para definir la nueva cúpula, que deberá enfrentar las elecciones presidenciales de 2014.
Cerca de 800 mil afiliados de esta formación de centroizquierda están convocados a las urnas para elegir al nuevo presidente y renovar su dirigencia a nivel nacional, regional y municipal para los próximos cuatro años.
El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los fundadores del partido, hizo un llamamiento a la participación de los afiliados, en el que resaltó la importancia de esta votación para "fortalecer" el PT e impulsar la reelección de Rousseff en 2014.
"No sólo vas a votar a una nueva directiva, vas a elegir a los mejores compañeros que van a dirigir las próximas elecciones en tu estado y las próximas elecciones de nuestra querida presidenta Dilma Rousseff. No es poca cosa", afirmó Lula en su mensaje, difundido durante toda esta última semana en horario de máxima audiencia en la televisión.
Seis candidatos optan a las elecciones, entre ellos el actual presidente de la formación, Rui Falcão, candidato del ala mayoritaria y más moderada del PT, llamada "Construyendo un Nuevo Brasil" y que defiende el continuismo en las políticas del partido. Falcão es considerado como el gran favorito a la reelección, en gran medida por ser el candidato más cercano a Lula, quien continúa teniendo una gran influencia en esta formación.
Este político de 69 años fue aclamado presidente del partido en abril de 2011 después de que dimitiera por motivos de salud su predecesor, José Eduardo Dutra.
Diputado regional en Sao Paulo, Falcão dirigió la campaña electoral de Lula en 1994 y fue el director de comunicación de la campaña que llevó a Rousseff al poder en 2010.
Los otros cinco candidatos abogan, en mayor o menor grado, por un giro a la izquierda, aunque todos ellos respaldan sin fisuras la candidatura de Rousseff a las presidenciales de 2014. Los candidatos más moderados, entre ellos el diputado Paulo Teixeira, de la candidatura "Mensaje al Partido", demandan que el PT se aproxime de las calles y que el Gobierno "frene el dominio del poder económico en la política brasileña", según dice su programa electoral.
Las alas más radicales exigen que el partido vuelva a sus orígenes y enarbole las banderas de justicia social, reforma agraria y política que, a su juicio, el PT no impulsa como debería por las alianzas que ha tejido con fuerzas de centro y de derecha que sostienen el gobierno de Rousseff.
La mandataria tiene previsto votar en la ciudad de Porto Alegre, capital de Río Grande do Sul, el estado más meridional de Brasil. Según las previsiones del PT, el ganador de las elecciones se dará a conocer el próximo martes.
Estas son las quintas elecciones directas organizadas por el PT y las primeras en las que se ha implantado una política paritaria, que obliga a que las candidaturas incluyan la mitad de mujeres y reserven una cuota para negros e indígenas.


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