En una jornada marcada por la consternación social y política, el juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata, Luis Árias, habló con REALPOLITIK sobre la muerte de Alberto Nisman. Si bien no lanzó ninguna hipótesis sobre las causas de su desaparición física, el magistrado dio su parecer acerca de la investigación que realizaba el fiscal de la causa AMIA.
RP.- ¿Qué opinión le merece la muerte del fiscal Nisman?
Todavía se está investigando qué sucedió, así que sobre eso no puedo opinar. Lo que sí digo es que la investigación que ha llevado a cabo Nisman la sentí como una embestida política. La firma de un tratado internacional, denunciar a la jefa de Estado y de allí derivar en un delito, me parece medio traído de los pelos. Ahora, usted me dice, la presidenta andaba por la calle, sacó un revolver y apunto a una persona, es abuso de arma, ahí sí.
Y más ahora, en estas circunstancias cuando falta poco para terminar su mandato. Por qué no lo hizo antes, cuando el tratado se firmó. Yo creo y es mi impresión que su accionar estaba más ligado a una cuestión política que judicial.
RP.- ¿Puede haber quedado, como otros referentes de la justicia, rehén de la eterna pelea entre el Grupo Clarín y el gobierno?
Es posible, también es cierto que una investigación de esta magnitud, que involucra a la jefa de estado, llama la atención de cualquiera. Pero sí su presencia es sorprendente.
Yo desconozco las motivaciones, simplemente mi sensación como operador de la Justicia es que para mí había una cuestión política de por medio, más que una cuestión judicial. Comprometer penalmente a la primera mandataria en la investigación, en todo caso también a los legisladores porque el tratado fue aprobado por el Congreso, me parece una cuestión de estado, no una cuestión en donde se pueda derivar un delito como lo venía anunciando Nisman. Esa es mi sensación. Todo lo demás -las motivaciones, a quién le sirvió, los intereses y los últimos sucesos- creo que no hay certezas como para poder opinar al respecto.
RP.- Ahora, usted hace referencia al tratado pero se sabe que Nisman venía trabajando desde 2004 con la causa AMIA, ¿no le parece que tenía sustento la investigación?
El acuerdo con Irán se firmó hará un poco más de un año, si estaba tan consustanciado con la investigación y recién ahora hace una imputación penal, es extraño. Yo insisto, sin desmedro de todo el trabajo que ha hecho, esta situación me parece poco usual, poco ortodoxa en el ámbito de la Justicia, lo digo siendo un juez que me enfrento con las sociedades políticas.
RP.- Hoy el Congreso esperaba la palabra de Nisman, teniendo en cuenta que usted participó por una causa en el ámbito deliberativo, ¿qué importancia tiene la presencia de la Justicia en este espacio?
Yo creo que cuando uno tiene la convicción formada sobre un suceso como éste me parece que hay que estar dispuesto a dar la cara en todos los ámbitos, sostener el pensamiento. Antes de emitir un pronunciamiento o de opinar de determinada cuestión, uno tiene que tener una convicción formada, tiene que estar convencido sobre una idea y si es así, estar dispuesto a dialogar con cualquiera, sea de la oposición o del oficialismo.
Yo mismo en su momento incluso le he pedido una audiencia al gobernador y nunca me atendió, por supuesto. Sí atiende a Magnetto. Era para ponerlo en situación, no sobre la cuestión judicial sino sobre todas las irregularidades que fueron sucediendo. Entonces, cuando uno tiene convicciones, está sobre los hechos, creo que hasta es saludable el diálogo entre los distintos poderes.
RP.- Como representante de la Justicia, ¿siente que este hecho, sea suicidio u homicidio, ha vulnerado la institucionalidad de nuestro país?
No, yo creo que hay que esperar la investigación, determinar realmente qué sucedió con este hecho lamentable. Si fue verdaderamente un homicidio, si fue suicidio, esperar las pericias.
Es normal que haya tensiones entre los poderes, para eso están, para controlarse unos a otros, es saludable que haya tensión. Ahora hay situaciones que son patológicas, si un poder judicial no cambia nada como ocurre en la provincia de Buenos Aires, en donde no hay ninguna investigación penal sobre ningún funcionario, que nunca hay condena, es una situación patológica desde el punto de vista institucional. Pero también la utilización de la Justicia con finalidades políticas, con campañas de desacreditación, prestándose a ciertas campañas para desacreditar funcionarios, creo que eso también es una anormalidad dentro de la vida institucional.


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