Llueven carpetazos mientras la ciudad tambalea por la inseguridad

Llueven carpetazos mientras la ciudad tambalea por la inseguridad

Mientras la ciudad asiste a una seria escalada de inseguridad ciudadana, que está desbordando la estadística por la cantidad y gravedad de los casos, el gobierno municipal con sus aliados y la oposición identificada con el bloque de la UCR, han resuelto dirimir meras cuestiones electorales a los carpetazos.

Propio de una pelea de estudiantina, el D.E. y la oposición son funcionales para no hacer foco en la información, y sacar del ámbito de la discusión el drama que viven cientos de miles de marplatenses y turistas.

El “culebrón” político comenzó cuando los “boinas blancas” se habrían subido, precipitadamente, a una agenda ómnibus, atribuida a un difuso “Partido Judicial”, sin cerciorarse que, en las valijas, llevaban la ropa adecuada para emprender un viaje más accidentado que circular temerariamente por  la ruta 88.

Desde el primer tañido de las campanas que replican  desde el Ministerio Publico Fiscal,  trayendo el eco del canto “arrepentido” del dúo de imputados en el affaire de las licencias truchas,  el radicalismo creyendo, quizás, que sería un grave error estratégico dejar pasar la oportunidad de atacar.  Se lanzaría a la ofensiva, resuelto a sacar del ring al Secretario de Seguridad, Control y Justicia Municipal y al Director de Movilidad Urbana, amagando con interpelar al intendente Pulti…

“Sí te gusta el durazno aguántate la pelusa”, habría dicho el destinatario del ataque, instruyendo a sus pupilos para que acortaran más raudamente el cuadrilátero  y descargaran  un virulento contragolpe sobre el mentón ajeno para hacerle sentir su poder.

Así el efecto acusatorio de “tapar lo que se hace evidente que es la obtención de manera ilegal por parte de Vilma Baragiola de un carné sin cumplir con las normas”,  dejaría al cabo del primer round, a los boinas blancas aturdidos y observando, con perplejidad,   como un rictus de sarcasmo asomaba de los labios de su adversario, que los miraba por encima del hombro, ufanándose que las “acusaciones de los imputados van a caer por su propio peso…”

Los corrillos del Palacio Municipal preanunciaban un segundo asalto de campanillas, y hasta se habrían puesto en alquiler los balcones de los edificios aledaños, para no perder detalle de cómo el recinto de sesiones del HCD, se transformaría en un pandemónium. Pero las expectativas depositadas en la  sesión extraordinaria,  se diluirían en un parto de montes.  Sería un round intrascendente, los radicales optaron por un repliegue estratégico y los pultistas no mostrarían interés ni siquiera en azuzarlos con chicanas.

La reiteración de golpes más efectistas que efectivos, mostraría a un radicalismo intentando salir  a buscar la pelea. Volvería así a la carga, por automatismo, con el recurrente pedido de interpelación al Secretario de Seguridad, Control y Justicia Municipal, Adrián Alveolite, aún a sabiendas que no haría mella en la Comisión de Legislación, donde la hegemonía de su adversario también acuna el sueño del intento de Baragiola para declarar la emergencia en seguridad en el distrito.

Pero el campanario del Ministerio Publico Fiscal volvería repicar como preanunciando que, ambos contrincantes, buscarían definir por la vía rápida el tercer round,  poniendo en tensión nuevamente, a los diferentes corrillos del Palacio.

En un inesperado giro, el Fiscal General Adjunto Marcos Pagella  entraría en escena, iniciando una investigación Penal Preparatoria (IPP) “por la posible comisión de delitos de acción pública, sin perjuicio de la calificación legal que corresponda asignarle” en relación a las responsabilidades del jefe comunal Gustavo Pulti y los funcionarios Adrián Alveolite, Guillermo Iglesias y el actual jefe de Licencias de Conducir Gustavo Vidal. Así  como pone su lupa sobre el Presidente del bloque oficialista, Ariel Ciano y los tres agentes municipales, salpicados por la verborragia  de la pareja de imputados, en la causa original de las licencias “truchas”, Brenda Burgos y Jorge Rubilar.

“Creo que la Fiscalía ha encontrado elementos suficientes como para comenzar esta nueva línea de investigación que, hasta hace pocas semanas, llegaba solamente hasta el jefe de División, o sea hasta Belmonte, y que ahora está involucrando a otros actores más arriba y mucho más importantes”, afirmaría la presidenta del bloque radical, Cristina Coria, subiéndose otra vez a la agenda ómnibus del denominado “Partido Judicial”.

Pero el oficialismo minimizaría el impacto del golpe, asegurando que la resolución judicial se sustentaba en  un intento estéril  de los  imputados por sacarse el dogal del cuello, recurriendo a su derecho constitucional para mentir.

El cuarto round también encontraría su fuente de inspiración en la agenda judicial, los boinas blancas no podían salir de su rincón. La densa humareda de “carbón blanco”,  como una combinación de gancho y uppercut, los había puesto contra las cuerdas. Dibujando  el dramático trastabilleo de un boxeador, que aturdido por los golpes y con los ojos morados avanzaría, a tientas, para tomar distancia de la humareda.

El oficialismo, siempre plantado de contra aprovechó la guardia algo baja para anticipar y sorprender con la llegada de un par de envíos largos al morado rostro de su oponente.

Así pues, replicando el  impacto político que traería   aparejada la detención y la imputación penal contra el Mayor Contribuyente suplente, Mariano Castellucci,  los boinas blancas solicitarían su baja como tal y la suspensión provisoria de su afiliación.

Pero cuando aún no sea había disipado  la humareda de “Carbón Blanco”, el presidente del bloque Frente Renovador, Cristian Azcona, plantaría sus pies en el cuadrilátero, lanzando  una andanada de golpes contra el obeso ocupante del estrado presidencial. La pelea entre radicales y pultistas se salía de su cauce con la intrusión de terceros. Contrariando a su jefe de bloque, Hernán Alcolea subió también al  ring y al mismo tren de combate pero tomando otra dirección. Y girando la  cadera, lanzaría un buen cross zurdo dirigiéndose al mentón de lo que dio en denominar “unibloque pulti-kirchnerista”, para dejar en claro que nunca votaría a un concejal de esa impronta.

Casi con simultaneidad al gong, que marcaría el final del cuarto round, en medio de este maremágnum, tocados en su orgullo, los boinas blancas reaccionarían con una espasmódica retahíla de guantazos de escasa factura técnica y de dudosa puntería. Reeditando un remozado intento por llevar a los empellones, al oficialista Ariel Ciano, a convocar a la Comisión de Legislación, para tratar el estado de la seguridad en el distrito, en un tiro por elevación contra el imputado secretario del área, acusado,  por el  Ministerio Publico Fiscal, de  haber abusado de su autoridad para clausurar un local comercial cuando se desempeñaba como Subsecretario de Control…

El resultado final del combate de vale todo, entre radicales y pultistas, es incierto. Veremos cómo continua este “culebrón” que promete  más capítulos con sorpresas varias, “giros inesperados” y más trapitos al sol…

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