El Consejo Provincial del Partido Justicialista se reunió ayer durante tres horas con el gobernador Oscar Mario Jorge en su despacho. El encuentro, de características político-partidarias, fue en tono correcto, aunque en la charla afloraron algunos cuestionamientos sobre la marcha de determinados aspectos de la gestión provincial.
La delegación tuvo que esperar a Jorge en la antesala. Poco antes, el mandatario se había reunido con los ministros Gustavo Fernández Mendía (Bienestar Social) y Ariel Rauschenberger (Hacienda). Esta vez, no como lo ocurrido en otras reuniones, se esperó a los visitantes con café y facturas.
El excesivo celo que puso la custodia en torno la reunión -sólo permitió el ingreso de fotógrafos y camarógrafos, mientras el periodismo quedó en la puerta- así prever un cónclave en otro tono. Pero el encuentro duró tres horas sin mayores sobresaltos. Al final, ni Jorge ni Marín hablaron sobre lo conversado con los medios que aguardaban. Sólo hubo palabras de Borthiry, el secretario de Prensa del Consejo.
Los temas.
¿Qué se conversó puertas adentro? Las fuentes partidarias consultadas indicaron que se hizo un repaso sobre todos los temas de la gestión que tienen incidencia en lo partidario y de distintos aspectos de la gestión. El puntapié lo dio Jorge que saludó a los dirigentes y habló un rato largo sobre la situación económica de la provincia. Luego Marín siguió la conversación por el lado del Consejo. El titular del PJ afirmó que "estaban preocupados" por hechos puntuales de la gestión.
La charla, según comentaron las fuentes, fue correcta. Y no se dejó tema por tocar. Uno de los centrales fue la relación entre el gobierno y el PJ con el gobierno nacional de Cristina Kirchner. No se hizo expresa mención a la posición del senador, y jefe de la Plural, Carlos Verna, que sostiene una postura autónoma a los Kirchner en el Congreso, pero el tema sobrevoló la mesa. Se le consultó a Jorge sobre los fondos que se deben desde Nación y el mandatario afirmó que estaba la promesa de que iban a llegar. Uno de los diputados también preguntó si eso se debía a la postura tomada por los legisladores nacionales en el Congreso, lo que el mandatario negó ya que hacía más de dos años que debían pagarlo y no lo habían hecho. En la charla, algunos de los consejeros defendieron la posición de sostener al gobierno nacional y una buena relación, mientras otros fueron menos enfáticos y pidieron más firmeza. Finalmente, Jorge indicó que tiene buena relación tanto con el matrimonio Kirchner como con sus funcionarios y que "acompañará" al gobierno nacional como lo hizo hasta ahora.
Reclamos.
Entre otras cuestiones, afloraron los cuestionamientos que llegaron desde las distintas realidades que hay en el partido. Por ejemplo, los sindicalistas presentes hablaron sobre los conflictos con los gremios estatales, el salario de la administración pública y la actividad privada. Y los intendentes, como se ha publicado en los últimos días, reclamaron por más ayuda social y por obras.
Jorge, por su parte, escuchó las críticas, pero insistió con sus argumentos: afirmó que la burocracia frena muchas veces el tema de las obras públicas o que la ayuda social llega a los pueblos como corresponde.
Pasadas las 14, los consejeros se retiraron. Del encuentro "exploratorio" entre el partido y la gestión, poco quedó más que la conversación y el cambio de opiniones. Aunque sí se pautó volver a juntarse para intercambiar posturas al menos una vez al mes.
A la salida, Borthiry fue escueto, aunque dijo sobre los reclamos sobre la política social que "los intendentes de Vértiz, Rucanelo, Rancul, Larroudé, Unanue, entre otras localidades, se reunirán con Jorge y le plantearán la problemática social porque todos sabemos que con lo actual no alcanza. Entre gobierno y municipio queremos dar respuestas. Pero ese es un tema aparte, que tratarán los intendentes".








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