El gobernador Ricardo Colombi, el ex senador nacional Fabián Ríos y los legisladores provinciales Flinta y Rubín pidieron separar las cosas y no mezclar cuestiones políticas con una conmemoración institucional. El único que desentonó fue el radical Aguirre, que pidió que Cristina anuncie fondos para dejar de "subsidiarnos".
Desde el gobernador Ricardo Colombi al titular del Banco Nación, Fabián Ríos, pasando por los legisladores Sergio Flinta y Carlos Rubín, todos coincidieron en que la celebración del Bicentenario de Curuzú Cuatiá no debía empañarse haciendo aflorar las diferencias que existen y en días "comunes" se notan demasiado y con crudeza.
"Hoy no es un día para hablar de cuestiones vinculadas a la política. Todos debemos recordar otras cosas, hay otras emociones", dijo Ríos, quien resaltó la que es la primera visita de Cristina Kirchner como Presidente de la Nación a Corrientes. "Eso es histórico", dijo y elogió a la intendente Locatelli de Rubín: “Hay que reconocer su capacidad para instalar el aniversario de Curuzú dentro de la agenda nacional del Bicentenario".
"Nuestra misión hoy es acompañar a las autoridades de Curuzú y de la Provincia en un día trascendente y emotivo. Acá llegó mucha gente a su tierra después de muchos años, por eso hoy no es día para hablar de cuestiones vinculadas a la política. Todos debemos recordar otras cosas, hay otras emociones", sostuvo el ex senador nacional.
Respecto al cruce que tendrán hoy el Gobernador Colombi con sus recientemente denunciantes legisladores del PJ, advirtió: "Son ámbitos absolutamente distintos, por eso no habrá inconvenientes. Hoy no es día para conversar de esas cosas", le dijo a Radio Dos.
El gobernador Ricardo Colombi que ayer era ensalzado por periodistas acólitos por su "gran gesto" de enviar el avión de la Provincia para que Cristina pueda aterrizar directamente en Curuzú Cuatiá, en la misma línea dijo que no daba hacer planteos políticos a la primera mandataria nacional.
"Somos respetuosos, serios y respetamos la investidura. Eso me enseñaron mis padres y docentes. Hoy no creo que sea el momento de hacer reclamos; ya habrá la oportunidad. Somos respetuosos del momento que está pasando la Presidente, quizá podamos reunirnos antes de fin de año", dijo, para perder todo tipo modos al ser consultado por el superclásico de anoche: "Vamos a compartir los actos después de ganarle a 'los gallinas' de River", pronosticó. Le salió mal.
Colombi dijo estar "muy contento y satisfecho de vivir estos festejos con los hermanos curuzucuateños", y señaló que "es la fiesta de la comunidad, y dejamos de lado cualquier diferencia política".
Por su parte, el senador Sergio Flinta, la espada oficialista que no suele rehuir las críticas a los opositores, dijo sin embargo que "ponemos un paréntesis a nuestras diferencias políticas".
"Curuzú fue la primera ciudad de ser fundada por un gobierno patrio. Corrientes tiene ese honor y se debe recordar eso en un marco de absoluta institucionalidad", sostuvo Flinta, quien resaltó la presencia de Cristina. "La presencia de ella dará un marco de jerarquía al acto", indicó, para resaltar su alegría "de poder participar en el evento en esta localidad que se ha llamado la primera ciudad de la Argentina".
En tanto, otro legislador, en este caso el diputado peronista y esposo de la Intendente anfitriona, Carlos Rubín también que la conmemoración no admitía ninguna intención de "dirimir cuestiones políticas".
"Esta es la fiesta de Curuzú y no es el ámbito para dirimir ningún tipo de tema político", dijo, para advertir en forma tajante: "Si uno quiere venir a decir alguna cosa, que se quede en su casa; los curuzucuateños no queremos que vengan a plantear sus problemas acá".
"Esperamos que todo el mundo respete a Curuzú, ojalá que esto sea una fiesta; el pueblo ya demostró una madurez importante", remarcó.





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