Llaryora lanza “Construyendo Comunidad”, otro puente al vecinalismo

Llaryora lanza “Construyendo Comunidad”, otro puente al vecinalismo

Este viernes el intendente lanzará el programa Construyendo Comunidad, que repartirá fondos entre centros vecinales por montos de hasta 80.000 pesos para el desarrollo de infraestructura en sus sedes o la intervención en espacios públicos. Otro lazo que vincula a la gestión con el vecinalismo.

Cuando el Centro Cívico repartió los roles que cada uno de sus dirigentes interpretaría durante la campaña y definió su lista de candidatos, se cuidó dejar -con excepción de un puñado de intendentes- a aquellos que ocupaban funciones ejecutivas afuera de la boleta y de los comandos.

No fue para desligarlos de las responsabilidades electorales. Todo lo contrario. Desde El Panal daban por descontado que la gestión sería, durante los meses de proselitismo, el principal puntal de la campaña. Y si quedaba alguna duda, ésta se habrá despejado con la foto que ayer dejó la presentación virtual de los candidatos de Hacemos por Córdoba, en la que el intendente apareció en el centro de la escena, flanqueado por “Ellas”, Alejandra Vigo y Natalia de la Sota, las candidatas del oficialismo provincial.

En esa lógica, tanto el gobernador como el intendente refuerzan la campaña en constantes actos de gestión que, como todo lo que suceda hasta las generales, tendrá un decidido tinte electoral.

Ese es el marco en el que tendrá lugar este viernes, desde las 17, un evento organizado por la Secretaría de Participación Ciudadana en el Centro de Eventos Forja (Mauricio Yadarola al 1699), que servirá para presentar un nuevo programa de la cartera destinado a tender otro puente entre el vecinalismo y la gestión municipal, el Programa Construyendo Comunidad.

Aunque lo detalles de la iniciativa se conocerán en el acto, desde Participación Ciudadana adelantaron que estará destinado tanto a centros vecinales como a las demás organizaciones e instituciones que integran las Juntas de Participación Vecinal, y que en líneas generales consistirá en la entrega de fondos de hasta 80.000 pesos para que los beneficiarios apliquen a mejoras en la infraestructura de sus sedes, a la compra de bienes de capital (por ejemplo, proyectores y equipos de sonido) o para llevar adelante intervenciones en espacios públicos.

El programa será complementario de las demás iniciativas que Participación Ciudadana ha puesto en marcha desde la llegada Juan Domingo Viola, y que plantean tres niveles de participación.

Por un lado, a través de las mencionadas Juntas de Participación Vecinal que integran los centros vecinales y demás organizaciones que conviven bajo la competencia de cada CPC, que año a año diagramarán un Plan de Mejoramiento Distrital a ser ejecutado en el ejercicio siguiente con fondos provenientes del Presupuesto Participativo.

Por otro, en un segundo nivel, a través del Presupuesto Participativo Barrial, que financia intervenciones de menor escala decididas por las instituciones de la vida civil de cada barrio.

Y finalmente el Régimen de Autogestión Barrial que consiste en fondos que administra cada centro vecinal para mantener un espacio verde del barrio, generalmente aquel en el que se emplaza su sede. En éste último caso el centro vecinal toma para sí la mantención de un espacio público con recursos que le garantiza el municipio.

Si a esto se suman las ayudas económicas ofrecidas por el municipio a los centros vecinales para que pudiesen seguir funcionando durante la pandemia, aun estando imposibilitados de desarrollar las actividades con las que habitualmente se financiaban, y la perspectiva de que en un futuro los Centros Operativos emplazados en cada CPC cuenten con “Mesas Operativas” en la que los centros vecinales y demás organizaciones del sector coordinen el actuar de los obradores, se empieza a tomar dimensión de la red que la Municipalidad ha comenzado a tejer con el vecinalismo.

Esta vinculación tiene, desde luego, una faz de gestión, a saber, integrar a los actores de la vida civil de cada sector de la ciudad, en distintos niveles de decisión, a la gestión de los asuntos cotidianos que los aluden a diario.

Y colateralmente también un fin político (que en tiempos de campaña es también, necesariamente, un fin electoral) de acercar al vecinalismo a quienes se encuentran a cargo de la botonera del Palacio 6 de Julio.

 

Por Felipe Osman

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