La ronda de conversaciones encarada por Daniel Scioli para reorganizar al PJ tras la derrota electoral de Néstor Kirchner abrió la puerta para que se escuchen fuertes críticas internas, pero también para apuntar algunas coincidencias, como la necesidad de que el próximo candidato a presidente del partido se elija en una elección interna.
Se pensaría así en figuras como el santafesino Carlos Reutemann o los bonaerenses Francisco De Narváez y Felipe Solá, quienes resultaron vencedores en las elecciones del último domingo, pero no tanto en dirigentes asociados al pasado peronista, como el salteño Juan Carlos Romero, el misionero Ramón Puerta o el cordobés José Manuel de la Sota.
Sin embargo, no todo resulta tan sencillo en el convulsionado "mundo PJ": tanto Reutemann como De Narváez y Puerta salieron a criticar -cada uno a su manera- el nuevo rol partidario de Scioli, cuestionando su legitimidad para asumir ese desafío tras haber sido derrotado junto a Kirchner en las elecciones legislativas.
"Ningún gobernador, por sí mismo, puede asumir ahora el liderazgo del PJ. Esta situación incluye a Scioli", comentaron desde el entorno del propio mandatario bonaerense, donde prefirieron caratular el rol del gobernador como el de un "articulador" de voluntades dispersas pero no el de un "conductor" como lo fue Kirchner hasta su derrota.








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