Lifschitz: "Hay amigos de otros partidos que ya me felicitaron"

Lifschitz:

El candidato del oficialismo ya habla como el próximo gobernador. Se lo ve seguro y sostiene que todos los partidos políticos saben cuál es el resultado.

—Se criticó mucho el, digamos, festejo anticipado; que sólo se basó en un boca de urna.

—Mi discurso fue muy cauto. Dimos la información que teníamos, en base a las mesas testigo que después confirmó el escrutinio provisorio. Y obviamente la militancia que estaba allí y los fiscales que pasaron mucha tensión durante el día mostraron su alegría.

El proceso electoral fue muy parejo. Inédito creo, además de Santa Fe, en otras provincias. Pero la diferencia está en nuestro favor. El escrutinio provisorio confirmó nuestros datos. Hasta ahora nadie ha cuestionado la diferencia de 2.100 votos. Y tenemos los certificados de las mesas que faltan escrutar, por las planillas que tenemos de nuestros fiscales. El resultado no se va a alterar sustancialmente.

—Todos los fiscales tienen esas planillas, de todos los partidos políticos. Creo que todos saben cómo fue la elección.

—Y creo que sí. No sé si todas las fuerzas que compitieron pudieron tener fiscales en todas las mesas, pero descuento que el peronismo sí. Y no lo he escuchado a Omar Perotti hacer un cuestionamiento fuera de lo mismo que plantearía cualquiera que quiere que se haga el escrutinio definitivo. Nosotros somos los más interesados en que ese proceso sea incuestionable.

—La oposición pide contar de nuevo cada urna ¿Cuál es su posición?

—Respetamos lo que decida el Tribunal Electoral. No vamos a poner objeciones. Queremos un resultado transparente. Supongo que si hay certificados de escrutinio de las mesas y coinciden con los que tienen los fiscales... no tiene sentido abrir las urnas. Sí vale la pena hacerlo cuando haya alguna duda razonable. Lo resolverá el Tribunal y nos vamos a sujetar a sus decisiones.

—El PRO ha mostrado casos en los que, ingresando al sistema oficial, se observa cero voto a su candidato en la carga de datos y también se pueden ver allí telegramas muy distintos. ¿Pasó lo mismo con su candidatura?

—No tuvimos ninguna denuncia de irregularidades de nuestros fiscales. Los escrutinios definitivos tienen ese sentido, corregir algún problema de alguna mesa. Es el verdadero escrutinio. Para eso los partidos políticos tienen sus fiscales que confeccionan sus propias planillas. Son 7.500 mesas, las dudas puntuales se van a aclarar. Sucede en todas las elecciones.

—La actividad política tiene vasos comunicantes entre las distintas fuerzas. ¿Esos amigos que Ud. seguramente tiene en otros partidos... lo han llamado para felicitarlo?

—Sí, por supuesto. Hemos tenido esos contactos. Todos sabemos que los datos que manejamos nosotros son correctos. Sí, nos han llamado, nos han felicitado amigos de otros partidos. Estamos tranquilos y vamos a aguardar el resultado del escrutinio definitivo, que está en manos del Tribunal Electoral, cuyo titular es el presidente de la Corte, el Dr. Falistocco. Nos da garantías de ecuanimidad, de imparcialidad. Tal vez en una semana o un poco más habrá un resultado definitivo.

—¿Cómo se ha sentido tratado por la prensa más influyente del país en la campaña?

—Para mí no hubo un destrato. Sí para la provincia. Se han manejado temas de los santafesinos con mucha superficialidad, sin conocimientos. Ayer y hoy escuché opiniones sobre el proceso electoral santafesino que lo único que indican es su propia ignorancia, su desconocimiento... Opiniones que buscan echar mantos de sospechas sin fundamentos, y que le ponen la palabra escándalo a cualquier situación, perfectamente conocida en todas las elecciones. Es lamentable, pero no hay que olvidarse de que todos los medios nacionales están alineados con algún candidato presidencial y que los más competitivos tenían sus candidatos aquí. Hay una intencionalidad, a veces, en algunas afirmaciones.

—El socialismo, el Frente Progresista, lo que Ud. representa ¿quedó fuera del “círculo rojo” del que habla Macri?

—No sé qué es el “círculo rojo”.

—Parece hablar del establishment.

—Nunca fuimos parte del establishment, somos una fuerza progresista. Sabemos dialogar con todos los sectores, incluso los grandes grupos económicos, con los grupos mediáticos, pero somos respetuosos de las reglas del juego democrático y de la vida institucional de la Argentina. Nuestra fuerza, tanto el PS como el FPCyS, se ha ganado su lugar por su fuerza de trabajo, su buena gestión y el apoyo ciudadano... No sé exactamente cuál es ese círculo rojo. En todo caso no nos sentimos parte de ningún círculo, somos parte de la realidad política santafesina.

Por eso pudimos imponernos en estas elecciones muy peleadas. Tuvimos que remontar unas primarias en las que habíamos quedado atrás. Estábamos casi 150 mil votos atrás de Del Sel y hemos recuperado esos apoyos. Logramos consolidar el voto del FPCyS, unido tras las internas, y reconozco la generosidad y la amplitud de todos sus dirigentes: los que ganaron y perdieron en las Paso.

—Para bien y para mal, ¿qué resultados lo sorprendieron?

—Ganamos una gran ciudad como Villa Gobernador Gálvez, que la tenía el justicialismo, y perdimos otra como Reconquista que la gobernaba el radicalismo.

—Y sin embargo, Ud. ganó ese departamento.

—Sí. Fue una muy buena elección la de General Obligado, como la de San Cristóbal y General López... Ahí se vio el trabajo de los senadores que se pusieron la campaña al hombro. En San Javier, cuyo senador es del PJ, ganó el justicialismo pero mejoramos. Y en La Capital, logramos retener exactamente los votos que había conseguido Mario (Barletta) y los que yo había recibido, que eran por cierto bastantes menos. En Rosario, recuperamos muchos votos perdidos en la interna. Contamos con Corral y con Barletta aquí, y con Pablo Javkin en Rosario.

"Tendremos a nuestro favor la Cámara de Diputados: imagino una muy buena convivencia con la Legislatura, porque además tengo una excelente relación con otros senadores, a nivel personal y político”.

"Lo dije antes de conocer este resultado ajustado. Vamos a ser un gobierno de puertas abiertas, concertación y diálogo, con un gabinete frentista”.

"La realidad política a partir del domingo no es demasiado distinta de la que se había dado en 2011, tal vez más paridad”.

"Carlos Fascendini, que va a presidir la Cámara Alta, tiene además una extraordinaria experiencia como legislador. Tendremos una sintonía bastante inédita de articulación entre la Legislatura y la Casa Gris”.

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