Los diputados y senadores provinciales analizan el gobierno de Daniel Scioli a un año de los comicios de 2011. El “debe” y el “haber” de la gestión. La Legislatura pone la nota
El dato a destacar en este sondeo es que el 80 por ciento de las apreciaciones encasillan a la gestión dentro del eje “de regular a malo”. El restante margen apoya el accionar, etiquetándolo como “bueno y muy bueno”.
Las respuestas recurrentes resaltan cierta impronta publicitaria. En este punto, Liliana Piani, diputada de la CC, enfatiza la existencia de un “discurso marketinero”. Siguiendo esta tesitura, el legislador por el Peronismo Federal Juan Carlos Piriz advierte como un mecanismo “el deseo de hacer”.
Si bien la figura del Gobernador cosecha cuestionamientos por su exposición, a la par se abre un costado positivo sobre este accionar. Desde el GEN, Jaime Linares lo postula como un político “acompañante”.
Los representantes parlamentarios anotan dos puntos grises: la dependencia del poder central y cierta incapacidad de los funcionarios sciolistas. El senador por Unión Peronista Jorge D’Onofrio critica “la profunda sumisión con el Gobierno nacional”, y Alfredo Meckievi, de Unión-PRO, carga contra “la nula defensa de los intereses bonaerenses”. En cambio, Armando Nieto (de Unión Celeste y Blanco), aduce que el titular provincial “tiene que navegar por aguas turbias”.
Las problemáticas sindicadas como deudas en la gestión se disponen en un eje de cuatro eslabones, donde la seguridad es la bandera enarbolada por la mayoría. Como concepto integral, como política de Estado. Se percibe como insostenible una realidad donde, según apuntan los encuestados, “la inseguridad gana totalmente las calles”.
El déficit económico es otro de los puntos a resolver. Denuncian gastos excesivos, un presupuesto estimativo y no real, y una “magra gestión financiera” son las valoraciones recabadas.
En las áreas de Educación y Salud, el escenario no se modifica demasiado. Crisis de infraestructura escolar, “escuelas pauperizadas”; un sistema sanitario colapsado y sin recursos humanos y económicos, y “con salarios profesionales bajísimos”, representan algunos de los argumentos recolectados.
En el haber de la gestión provincial se destacan la vocación dialoguista, como lo afirma Jorge Macri, y “el clima no confrontativo”, que señala Orlando Costa, senador por el radicalismo. Asimismo se reconoce la búsqueda de consenso con la oposición.
En el ítem de los ministerios con mayor rendimiento, pocos nombran una cartera específica. La excepción la encarna el se-nador Osvaldo Goicoechea, del Frente para la Victoria, quien ratifica la movilidad de la gestión bajo “las directivas del Gobernador”.
A poco más de un año de las elecciones de oc-tubre de 2011, la Legislatura bonaerense le pone la nota al mandato de Daniel Scioli, que lleva casi tres. Las calificaciones, la ausencia de quórum propio y las ambiciones por ser reelecto se cruzan y tamizan en la carrera por el sillón de Dardo Rocha.




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