El ex fiscal Manuel Garrido recordó que la oficina se creó en 2001 para que esté de forma independiente del Ministerio de Justicia. Hoy depende de dicha cartera.
Eso aseguró el ex fiscal Manuel Garrido sobre la Oficina Anticorrupción que dirige Laura Alonso, y que depende del ministro de Justicia Germán Garavano. Además, el ex Diputado radical volvió a opinar sobre el ministro de Energía Juan José Aranguren en cuanto a la función pública y las acciones que posee en Shell.
Aseguró que la ex Presidenta Cristina Kirchner "puede ir presa" si las causas avanzan y se comprueba la vinculación con empresarios. Sobre Florencia Kirchner, Garrido pronunció que "hay que ver cómo se llegó a ese patrimonio", luego de que abrieran sus cajas de seguridad.
Quien hasta el año pasado secundó a Margarita Stolbizer en la fórmula presidencial Progresistas y que hoy permanece alejado de la función pública, en una entrevista con Astrid Pikielny y Diego Sehinkman por La Once Diez/Radio de la Ciudad, habló de la Oficina Anticorrupción y señaló en primera instancia que le falta "autonomía". "Siempre reclamamos autonomía para la oficina", ratificó. La oficina depende hoy del ministro de Justicia, Germán Garavano. Es por ello, que enseguida agregó que "me consta que Laura Alonso pidió más autonomía para la oficina y no se la dieron".
En tanto, precisó que "el tema de la autonomía es un problema que arrastra de origen, cuando se creó en 2001, se la creó como un órgano independiente del Ministro de Justicia".
Si bien aclaró que es "muy pronto" para calificar la gestión de Laura Alonso en la Oficina Anticorrupción, reconoció que "veo iniciativas en prevención que son interesantes, por ejemplo el tema de la responsabilidad de las personas jurídicas en hechos de corrupción".
Por otro lado, sobre la situación de Aranguren en la tenencia de acciones de Shell, explicó que "si bien la ley no lo obliga, lo más correcto es que vendiera las acciones. No lo hace porque tiene muchas acciones y está muy bajo el barril de petróleo".
Sobre la ex Presidenta deslizó que "puede ir presa si las causas avanzan, si se demuestra la vinculación con empresarios que estaban muy cerca de ella", al tiempo que advirtió que "a veces las decisiones judiciales pueden generar un impacto político, en los casos de corrupción, pueden cambiar el sistema político. "Es un país tan dividido con la famosa grieta, Cristina capitaliza políticamente el avance de esas causas, cada vez que viene hace un acto", cerró.






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