Ayer en la Convención, el Gobernador le pidió a los dirigentes que difundan las acciones de Gobierno; comités abiertos las 24 horas y que sean órganos de comunicación. Sepultó las diferencias internas y dijo que quienes ayer no estuvieron “no son radicales”.
Como vicepresidente segundo de la Convención de la UCR se nombró a Noemí Cúneo (actual diputada provincial), como secretario quedó Marcos Amarilla (director del Registro Provincial de las Personas) y la prosecretaria será Laura Vischi (actual Subsecretaria de Trabajo de la Provincia).
También se conformó la Junta Electoral, que estará integrada por Bernardo Rodríguez (interventor del INVICO), José Andrés Bestoso, entre otros. Y también se conformó el Tribunal de Conducta que será manejada por Zelmar Leale, José Kuroki, entre otros históricos.
Ese fue el último paso institucional para culminar su normalización. Salvo esporádicas quejas de afiliados que manifestaron su disconformidad con “la forma” en que se realizó la normalización por consenso de la UCR, el resto quedó para la anécdota. Incluso, referentes de peso que un año atrás se defenestraban mutuamente, ayer terminaron a los abrazos.
Los radicales correntinos volvieron a reunirse en convención, luego de tres años y medio. La última vez que se realizó un encuentro similar, el 29 de julio de 2007, terminó a los sillazos, botellazos y trompadas entre “arturistas” y “ricardistas”; lo que significó la fractura más grande que tuvo la UCR correntina en su historia.
Ayer, el clima fue muy distinto. En la entrada al Club a cada dirigente se le entregó un libro de 125 hojas (Informe de Gestión) que resume el primer año de gobierno de Ricardo Colombi.
Una “biblia radical” que a partir de ahora, y por orden del Mandatario, los intendentes, concejales, legisladores, funcionarios, dirigentes y militantes radicales deberán multiplicar y repetir su contenido en cada punto de la provincia.
(Viene de la página 4)
Colombi dio un discurso de “motivación” a los presentes, les exigió “reforzar y construir nuevas las alianzas políticas con cada uno de los sectores de la sociedad” en los 68 municipios.
También les allanó el camino “a los jóvenes y a las mujeres” para que conquisten más espacios dentro del partido, y los colocó como los motores de la campaña que, para el radicalismo, comenzó ayer.
Por casi 30 minutos, el Gobernador concitó la atención de los asistentes con un discurso encendido.
Les pidió a los presidentes de los comité de las diferentes localidades que “desde mañana (por hoy), los comité deben estar abiertos”, para funsionar como órganos de difusión de los actos de gobierno y como canalizadores de las demandas sociales.
“En cada uno de los 68 comité deben trabajar en positivo y hacia el futuro. Deben trabajar fuertes y unidos, por más que no les guste la cara del otro. Escuchando las demandas, los reclamos y las críticas y difundiendo lo que hace este Gobierno”, les dijo el Mandatario.
Además de defender su modelo de administración, Colombi se encargó de dar la última palada de tierra para sepultar las diferencias dentro de la UCR, e iniciar una nueva etapa partidaria que será “en positivo y hacia el futuro”. Una especie de “punto final” para los hechos que produjeron heridas profundas en la UCR en los últimos tres años.
Pero también dejó en claro que “los que no están acá -en la convención de ayer-, no son de la Unión Cívica Radical”, dijo.
Le pidió a la militancia que no se dejen llevar “por los títulos de los diarios y las declaraciones de políticos de café, que lo único que hacen es poner piedras en el camino de este Gobierno”, señaló.
También le dedicó un párrafo extenso a los medios de comunicación que le dan espacios y micrófono a las voces radicales disidentes que no comparten su modelo de administración de la cosa pública, ni su liderazgo dentro de la UCR. “No le demos de comer a los hambrientos de discordia. Discutamos las cosas en el lugar que corresponde. (A los medios de prensa) declaremos siempre en positivo, y no le demos lugar a las confrontaciones internas”, concluyó el Mandatario.
La convención de ayer significó el último y definitivo paso con el que la UCR terminó de normalizarse. El presidente Sergio Flinta dijo a época que a partir de ahora comenzará a mirar “hacia afuera, hacia adelante y de cara al futuro. A partir de marzo comenzaremos a recorrer la provincia para llevar el mensaje del Gobierno”, dijo.
También dijo que desde ahora comenzarán “un diálogo más institucional con otros partidos para consolidar la alianza ECO. Debemos resolver algunas cuestiones con el Partido Liberal, el Partido Autonomista y con el Partido Nuevo”, aseguró ayer Flinta.
Uno de los que aceptó la amnistía partidaria - que hasta hace poco era un radical críticos de la gestión de Ricardo Colombi y rechazó participar de la normalización por consenso de la UCR - fue el diputado nacional Rodolfo “Rudy” Fernández. Ayer estuvo presente en la Convención, y una muestra de la integración plena del sector interno que conduce fue la designación de Gustavo Savio (actual viceintendente de Virasoro) como vicepresidente primero.
Para “Rudy” el radicalismo no se reduce al apellido Colombi y su regreso a la nueva vida orgánica del partido es parte un ambicioso plan: “Que la UCR siga gobernando después de 2013”, dijo a época. “Este año tenemos que sacar 270 mil votos para reponer las bancas que se le vencen a la UCR y sus aliados en la Legislatura; y en 2013 el radicalismo debe volver a ganar la gobernación”, señaló.


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